“Zamba” sobre la Memoria

Viernes 20 de noviembre de 2015  

El personaje Zamba reconstruirá las historias de Ana Frank, Vahan Tekeyán y Rigoberta Menchú, quienes le contarán lo que sucedió con sus pueblos con el holocausto y el genocidio armenio. Pakapaka, la señal infantil del Ministerio de Educación de la Nación, pone en su pantalla "La asombrosa clase de Zamba sobre la Memoria", un nuevo capítulo en el que Zamba hace un recorrido sobre la historia de los genocidios y la importancia de mantener viva la memoria en el mundo.

El episodio, que ya fue estrenado, puede volver a ver en la programación rotativa del canal Pakapaka que cuenta con la supervisión de contenidos del Programa Educación y Memoria del Ministerio de Educación, Centro Ana Frank Argentina y Anne Frank House Holanda.

El Holocausto, el genocidio armenio, las luchas indí­genas y el genocidio de Ruanda, son abordados en esta emisión, en la que Zamba viaja en el tiempo y se traslada al escondite de una niña llamada Ana Frank.

Zamba cree haber encontrado a una niña tan astuta como él en el juego de las escondidas, pero Ana corregirá su ingenuidad: no se trata de un juego, ella se esconde de una persecución real, detalló un cable de la agencia Télam.

Ana le explica que, a lo largo de la historia, muchas veces se quiso borrar de la tierra a etnias, religiones o pueblos enteros, por el solo hecho de pensar o ser diferentes. Y que a esos casos los llamamos genocidios.

Ana tiene una posesión preciada, el Libro de la Memoria, y le encarga a Zamba una misión importante y un poco peligrosa: salvar la memoria del genocidio, salvarla de los que quieren el triunfo del olvido.

Zamba y sus amigos comienzan entonces su aventura, el juego se convierte en una misión, que los hace recorrer los lugares y momentos de la historia en que se dieron genocidios. En cada lugar encuentran un aliado que los ayuda a continuar el camino y a escribir el Libro de la Memoria.

Así viajan al Monte Ararat de 1915, donde conocen a Vahan Tekeyán quien les cuenta sobre el genocidio del pueblo armenio. El viaje sigue hasta Guatemala de 1980, allí­ encuentran a la joven lí­der indí­gena Rigoberta Menchú, otra aliada en su misión de mantener viva la memoria. Finalmente llegan a Ruanda de los años ’90, donde conocen a la joven sobreviviente Immaculé Llibagiza quien les cuenta sobre el padecimiento de su pueblo.