TEATRO INDEPENDIENTE

¿Y cómo viene teatro local?

Patricia Monserrat Rodríguez

Martes 5 de noviembre de 2013  

Desde el miércoles 6 y hasta el sábado 9 de noviembre, cinco producciones locales participarán de la selección de la 19° Fiesta del teatro independiente. Este evento anual en otros años reunía a todas las obras estrenadas en el campo independiente. Era la mayor ansia de los teatristas locales. Poco a poco, el desgaste en los modelos autogestivos, los aprietes económicos, los desencuentros y la falta de coherencia discursiva entre los creadores ha hecho que este año no estén presentes grupos y elencos que por diversas circunstancias no registraron su inscripción en la Fiesta, a pesar de haber estrenado o estar con producciones listas para el estreno.

Cara a cara con el teatro local

En esta edición 2013 se suma el 1*Encuentro de Gestión en Artes Escénicas, organizado por la Tecnicatura Superior en Gestión Sociocultural, que a través del intercambio de experiencias particulares generará un espacio abierto para la conformación de redes en gestión en la región NOA.

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La Tecnicatura fue abierta este año por Enseñanza Superior del Ministerio de Educación; propone formar gestores que sistematicen modelos de producción que andan trabajando en solitario y construir espacios de pensamiento y acción colectiva junto al Estado, ONGs e instiuciones de financiamiento que puedan sostener y apuntalar las iniciativas culturales desde un ámbito más profesional, haciendo en contrafrente, ciertas resistencias a los cambios globalizantes que van quemando deseos artísticos.

Este encuentros entre hacedores del arte viene siendo una constante desde la crisis del 2001, que puso a prueba la inteligencia y la capacidad creadora de los artistas independientes para sobrevivir en el mercado cultural poseído por el neoliberalismo.

El Jurado de esta XIX fiesta será: Susana Bernardi (Corrientes) Cristina Merelli (Chubut) y Diego Bernachi (Tucumán) y los desmontajes de las obras en selección los hará José Luis Valenzuela.

Para ampliar la programación este año estarán invitadas cuatro obras: Inverosimil (Chaco) y Bajo 11 mts. de cemento (CABA), Vengo por el aviso de Salta, y En la calle también podemos del Circo Aruna. Entrada General para todas las obras: $20.

Las obras locales

Afortundamente este año el grupo El laberinto de Gral Güemes reingresa a la competencia parael pasaje a la Fiesta Nacional del Teatro. Llevaba varios años sin participar, aunque el grupo capitalizó muy bien su ausencia montando un espacio teatral en cogestión con la Municipalidad de Guemes, donde forman niños y jóvenes en el arte. A la vez El Laberinto estrena sus obras en el ámbito guemense- Nuestra Señora de las Nubes fue una de sus últimas producciones, por ejemplo.

Este año vienen a Salta con la obra “Rojo pasión, rojo sangre” de Adriana Allende. Se trata de una comedia con toques grotescos que estrenó con muy buena recepción en Bs As; Una peluquería, un casamiento y seis mujeres al borde de un ataque de nervios son las claves de esta pieza de humor que brilla por su exuberancia: seis actrices que componen un colorido universo freak. Una comedia de enredos, entradas y salidas con vertiginoso ritmo.

Participa también la obra recién estrenada por el grupo Pequeño Teatro ( nombre de grupo que evoca al compuesto por Elbirt, Aragón, Ale Tovi y Fernando Arancibia por los años 80) . La obra “La monstrua” de Ariel Mastandrea con dirección de Diego Parra estrenó el viernes pasado, con mucho público mabas funciones teniendo en cuenta que se trata del espacio de la Sala de Actores, con capacidad para treinta personas.

Un gran atractivo de esta obra es la puesta en escena que permite resignificar y abre claves de interpretación de un texto díficil, que limita en lo filosófico y que plantea una dialéctica que gira en torno al tema de lo freak y la fealdad como modelos de aceptación social.Cadenas, velas, cajitas, fruta, una picadora de carne construyen un signo hiperpotente que además se acentúa con la locuacidad de la dramaturgia lumínica. Y la otra buena apuesta es la muy buena interpretación de Cornelia de Longue, que hace Diego Barrera, uno de los mejores actores de Salta de su generación, si no el único.

La desventaja de la producción es la dirección, que puso mucha relevancia en signos escénicos que distraen la tensión construída por el actor, sin aportar más que metáforas huecas. Se trata además de una obra rica en lo metateatral, ya que muestra el detrás de escena del teatro y el interior conflictivo del proceso creador. La reseña de la obra diría que con humor ácido y una mirada crítica, la mujer barbuda de un circo prepara su acto antes de salir a la arena y dialoga con Gloria-una máquina de picar carne, que metaforizaría al mundillo artístico- sobre la venganza por la marginación a la que son expuestos los diferentes, entre otras cosas.

Con una poesía ácida y de humor negro, la obra cuenta la historia de la mujer barbuda del circo pronta a salir a escena, en su camarín, atormentada por sus recuerdos y por una situación amorosa de la cual está atrapada y no puede ni quiere salir. El conflicto entre la esencia y la apariencia está constantemente planteado en la obra. Instala el padecer de "los diferentes" en el mundo de los monstruos, por el cual la sociedad paga para espiar su naturaleza. Un ceremonial de confusión entre lo hermoso y lo cruel, lo feo y lo bello, y que nos enfrenta a aceptar desde el humor aspectos irreverentes de la condición humana: venganza y la maldad precisamente por la altura dramática que lo sustenta.

Otra obra muy bien parada es la “Comedia de Alonso Quijana, el manchego” de Manicomedia. Esta obra ya lleva más de un año de estrenada y debe haber logrado un crecimiento importante de la mano de sus dos actores Nicolás Obregón y Manuela de la Cruz, ambos formados en Bs As como mimos y clowns. han hecho una recreación atrapante de la historia del Quijote español pero en versión gauchesca, con toques regionalistas sin caer en lo netamente folclorista. Eso les permitió conservar la universalidad quijotesca, decir lo propio y con muy poco hacen mucho. Títeres, actores, música, coplas y dinamismo son los muy buenos ingredientes de esta comedia humorística Manchega.

Manicomedia es un grupo autogestionado de reciente instalación en el medio local pero sus dos productos en circulación han obtenido ya reconocimientos del público y la crítica. De manera que pueden llevarse el premio sin discusiones.

La cuarta obra que vi este año entre las candidatas para la selección es “Crónica imposible de un círculo atroz”, con dirección de Diego López. Quizás la obra más política y poética de todas.

La obra hace anclajes en los últimos momentos de vida del ex gobernador de la provincia de Salta, Miguel Ragone, antes de su desaparición. Habla de las pérdidas intangibles, de la crueldad y del dolor de los que quedan en un tiempo suspendido. El director resignifica en el trabajo la desaparición del ex gobernador Miguel Ragone en los tiempos de la dictadura; las imágenes parten de esta raíz histórica pero la obra es inclusiva ya que puede representar cualquier pérdida atravesada de angustia y soledad.

En el vacío de las ausencias vuelven las preguntas que construyen en los dolientes un círculo atroz donde permanecen junto con aquellas imágenes cubiertas de polvo que danzan al ritmo del silencio y del olvido. ¿Cómo elaborar el duelo de un muerto que no tuvo justicia, de un desaparecido? Esta pregunta inicia el proceso de la obra ¿Cómo reconstruirse sin certezas?

La puesta alcanza los mejores climas mientras trabaja los silencios, las imágenes, los encuentros en el código del teatro danza. La palabra, los textos dichos en los diferentes fragmentos devalúan el total de la puesta. El director ingresa al tema por diferentes metáforas: los zapatos perdidos, dispares, desiguales, las telas que despliegan escenas oníricas, duplican presencias. El grupo va creando climas extraños donde el espectador se sabe al límite de lo trágico o en los bordes de una intimidad que se va quebrando.

El elenco de a ratos parece un cortejo fúnebre, de ratos una multitud desencontrada, una marcha sin ataúd, dolientes sin muerto que velar, desencajados manifestantes sin ofrendas. La fuerza del espectáculo reside en la multiplicidad de significados que generan las idas y vueltas de los actores, las construcciones atravesadas de miedo, de dolor, de soledad.

El filósofo y psicoanalista Félix Guattari propone encontrar territorios de producción de subjetividad por los bordes, espacios donde crear otras opciones existenciales. Esos espacios formarían lo que él denomina lo micropolítico, es decir espacios de producción de subjetividad diferentes de los impuestos habitualmente. “Son espacios experimentales de búsqueda, de estudio, de creación, de hallazgos de nuevos tipos de solidaridad, de nuevas formas de ser en los grupos, nuevos territorios existenciales a inventar“.

El grupo La otra vuelta, dirigido por Diego López ha transitado el proceso creador manifestando “estas nuevas formas de solidaridad”, sacando la historia de la estética realista con las que se replica siempre un hecho político indigerible para una sociedad partida entre el desinterés y la condolencia. Lo que hace este grupo ahora es esparcir los fragmentos de vivencias posibles que el espectador tendrá que recoger y reunir a su antojo, según el devenir de su conciencia.

Lo que dificulta en gran manera la adhesión del espectador es la disparidad de interpretación del elenco, las transiciones demoradas y textos declamados que hacen ingresar a la obra en un tono melodramático que en vez de sumar, rompe los climas construidos con las potentes imágenes propuestas por el director/actores.

  • Patricia Monserrat Rodríguez
    labutacateatro@yahoo.com.ar

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