Por la orquesta que dirige Luis Gorelik

Una versión sinfónica de la Misa Criolla

Domingo 17 de diciembre de 2017  

Aunque estemos acostumbrados a escucharla por una gran masa de intérpretes, la obra más famosa compuesta por Ariel Ramírez (con adaptación de textos de Antonio Osvaldo Catena, Alejandro Mayol y Jesús Gabriel Segade) es una creación para conjunto folclórico, coro y solista.

La Orquesta Nacional de Música Argentina Juan de Dios Filiberto cerrará el año con un concierto muy particular: una versión sinfónica de la Misa Criolla. Será el miércoles 19, a las 20, en el CCK, de Buenos Aires, con entrada gratis.

La dirección musical será del titular de este organismo nacional, Luis Gorelik. También participará el Coro Polifónico Nacional, que dirige Ariel Alonso.

La versión que interpretará esta orquesta tan particular que es la ONMA (tiene las cuatro paletas instrumentales sinfónicas pero, además, instrumentos de la música popular, como el bandoneón) fue encomendada a Popi Spatocco.

El ex director musical de Mercedes Sosa tiene una larga experiencia adaptando la música folclórica al formato orquestal; incluso, lleva más de una década colaborando con este organismo.

“La Misa Criolla es una obra que está muy cerca de nosotros, desde chicos. Además, tuve la posibilidad de participar en versiones como la que en 1994 hicieron Ariel Ramírez y Mercedes Sosa en Mendoza”, dice Spatocco.

Este pianista, compositor y orquestador asegura que la pregunta principal que debe contestar un arreglador cuando asume el trabajo para una obra muy conocida es: ¿Para qué la estoy arreglando? “Para que sirve, aparte de la cosa lógica que, en este caso, es que una orquesta sinfónica la interprete -explica-. Pero esa no es excusa suficiente.

Tiene que haber una sustancia estética que valide la decisión. En el caso de la Misa se plantea la pregunta de la religiosidad. Que no es poco. A pesar de no ser creyente, creo en los que creen y en la religiosidad del espíritu humano. Lo que tiene de profundo y verdadero es el cruce espiritual con nuestra cultura argentina.

Eso está muy bien plasmado en la obra. Y al momento de orquestar fue ése el principio rector del pensamiento. Por un lado la espiritualidad y la profundidad de un pensamiento hacia Dios; por otro, la frescura y al extroversión de nuestros ritmos populares. Jugar para que esas dos fuerzas se estimulen mutuamente. Como eso está en la partitura original lo que trato de hacer es amplificarlo y acentuarlo. Que la orquesta sea amplificador de emociones.”

Cuando surgió la propuesta de esta versión para la ONMA Spatocco sugirió que la parte vocal estuviera a cargo de Nahuel Pennisi, uno de los cantantes que más y mejor ha desarrollado su carrera en los últimos años.