Una extraña visita ministerial...

Patricia Monserrat Rodríguez

Domingo 22 de marzo de 2015  

La noche en la que la Ministra de Cultura Teresa Parodi, hizo su arribo a los pasillos de la Casa de la Cultura de Salta, distó mucho de las expectativas que habría generado en otras ocasiones, cuando no calzaba los zapatos de un funcionario gestor de políticas culturales. Mientras sólo se dedicaba a cantar e imponer en la memoria popular su cancionero popular la platea era más simpática.

La noche de Apertura de la 30 ° Fiesta Nacional del Teatro, tres funcionarios la esperaron ansiosos en el Hall, lo que les dio oportunidad para compartir por largos minutos el clima de teatro en el aire que traspasa la ciudad en estos días.

Se tomaron fotos con los personajes circenses que están poblando calles y plazas para promocionar el evento, hojearon el stand editorial, se detuvieron a ver los numerosos banners de las fiestas anteriores que se exhiben en los laterales de la sala… Y pasaron los minutos. La locutora, en la sala Juan Carlos Dávalos, necesitó respirar tres veces para digerir la tensión que se estaba construyendo en las butacas.

La Ministra llegó para dar apertura a la Fiesta número 30 del teatro independiente, se esperaban sus palabras junto a las del Gobernador Juan Manuel Urtubey, al menos junto a las de Miguel Palma, organizador estable de casi todas las ediciones de este evento. Pero no. Nada de lo esperado sucedió. La Ministra, otrora la cantautora popular, llegó más de media hora tarde al acto de apertura y no pronunció ni media palabra al público que acudió a ver la obra anunciada para las 22.30.

Fue recibida a regañadientes y por algunos minutos una silbatina gobernó en la sala. El público, visiblemente molesto, soportó la espera no sin expresar que “habían ido a ver una obra, no a la funcionarios” y ante la entrada fugaz de la hilera de políticos estalló en rumores, silbidos y algunos epítetos que evidentemente hicieron retroceder a la Ministro si habría tenido intenciones de hablar o dirigir la palabra en nombre del Ministerio Nacional.

Afortundamente el video institucional de los organizadores rompió el incómodo momento, haciendo salir a la platea de esta agresividad en germen.

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Parte de una interna teatral

Más que fugaces fueron las palabras del Gobernador, agradeciendo más que nada la posibilidad de ser sede de esta fiesta tan emblemática por la madurez que representa la continuidad del evento, dando a conocer que en más de diez localidades de la provincia se está viendo teatro, o sea, destacando la federalización de la fiesta nacional y así como llegó- casi corriendo- salió de la sala, solo y visiblemente incómodo, pero con la sonrisa pintada.

La Ministro presenció la obra de teatro danza rosarina “Niebla” (hasta que dejemos de soñarnos) y se retiró casi sin ser interrumpida por los pasillos de la Casa de la Cultura. Se detuvo en la vereda ante los requerimientos de un periodista y dos fanáticos que le pidieron una foto.

Más que extraña la visita de la funcionaria nacional. La comunidad teatral y prensa de espectáculos no atinó a hallar las claves para interpretar esta singularísima llegada de la madre del Director General del Instituto Nacional del Teatro, ausente también en la inauguración de esta Fiesta en Salta.

No hubo comentarios tampoco de los funcionarios provinciales, quienes hicieron mucha espera pero se retiraron en bandada junto al Gobernador. Sólo Mariano Ovejero debió cumplir el protocolo junto a su par nacional, quienes se quedaron en primera fila viendo como quedaba “en la niebla” la apertura de la 30° Edición de la Fiesta.

Seguramente, las claves de lectura de esta extraña visita quedarán para otra nota.

Informe: Patricia Monserrat Rodriguez
labutacateatro@yahoo.com.ar