¿Qué culpa tenemos los salteños que los dueños del tradicional “Boliche Balderrama” no inviertan sus ganancias en el cuidado de ese viejo edificio y de su negocio turístico privado? La salteñidad no nos deja ver el bosque. El chovinismo salteño no deja ver la desgracia que hubiera ocurrido en Balderrama si un temporal se hubiera desatado dos o tres horas después.
Pocos se preguntaron cómo es que estaba habilitado ese viejo templo del folclor? Si el temporal solo tuvo daños materiales, cuando menos (...)

por José Acho

Un techo para Balderrama...

Viernes 10 de octubre de 2014  |  Video  

Pocos se preguntaron cómo es que estaba habilitado ese viejo templo del folclor? Si el temporal solo tuvo daños materiales, cuando menos fue desaprensivo el abandono como edificio y la falta de control como negocio turístico. Todo dueño de casa siempre sabe cómo está su techo y estructuras de su vivienda. Mucho más si funciona como un restaurante y peña abierto al público y a contingentes turísticos.

Sus dueños debían saber que ese añejo edificio de adobe algún día había que hacer una inversión. Esa casona tenía que ser restaurada, apuntalada, reforzada para prevenir futuras desgracias. Faltó también un debido control de Obras Públicas que tiene todo negocio para funcionar como restaurante y peña.

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Sin techo (clic para agrandar)

En Salta por la caída del techo de Balderrama nos quedamos en la anécdota declamativa. En la peña con historia, en el folclorismo, en la salteñidad herida y en la crónica como noticia turística nacional por la pérdidas sufridas de un ícono o templo del folclor salteño.

Una tormenta desatada dos horas después de las 20, en nuestra ciudad a la hora del funcionamiento como peña, y la historia era totalmente distinta. Hoy estaríamos buscando culpables como pasó en “Cromagnon”.

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Balderrama (clic para agrandar)

Ese techo caído no mató a nadie pero fue una seria advertencia de la desaprensión y de la falta de control. No ocurrió más que una desgracia materiales, pero los potenciales culpables están, gozan de buena salud y sostienen que el Estado debe ayudarlos.

El abandono particular de un histórico negocio turístico desnudó la grave falencia estructural de un edificio comercial que funcionaba en estas condiciones. Hoy cuando menos se debería pensar en la multa a sus dueños o herederos, más que en una asistencia del Estado.

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El templo abandonado (clic para agrandar)

¿Los salteños debemos pagar regalías a nuestros templos o legado folclóricos de propietarios que de sus ganancias no invirtieron en su negocio turístico privado?

  • José Acho, periodista de espectáculos
  • Fotos Isidoro Zang

La Provincia brindará apoyo para
la reparación de la Peña Balderrama

El Ministerio de Cultura y Turismo gestionará los fondos necesarios en el marco de la Ley de Fomento y Promoción Turística.

El ministro de Cultura y Turismo, Mariano Ovejero, recorrió hoy la emblemática Peña Balderrama, tras los daños causados por el temporal de lluvia y granizo ocurrido ayer en la ciudad de Salta. Fue acompañado por el secretario de Obras Públicas de la Provincia, Sergio Zorpudes y el secretario de Turismo, Fernando García Soria.

Los funcionarios fueron recibidos por Patricia y Noemi Balderrama. Se solidarizaron por lo ocurrido y comprometieron la ayuda necesaria para la reparación del histórico edificio en el marco de la Ley de Fomento y Promoción Turística.

“Estamos acompañado para que peña Balderrama, que es un emblema de la cultura y el turismo de Salta vuelva a funcionar en breve” dijo el ministro Ovejero.

Las hermanas Balderrama agradecieron el acompañamiento de la Provincia, al tiempo que expresaron su preocupación por lo ocurrido y la necesidad de reparar el edificio en forma urgente, teniendo en cuenta que son más de 50 las personas que viven de su trabajo en la Peña.

Cabe destacar que los profesionales del Ministerio de Cultura y Turismo se hicieron presentes tras lo ocurrido para colaborar con el relevamiento de los daños materiales causados y elaborar un informe completo sobre la situación, para que puedan iniciar en forma inmediata los trabajos de reparación del edificio.