Un "Shock" de diversidad sexual

Viernes 12 de abril de 2013  

El Observatorio para la Promoción de Derechos de Diversidad Sexual continúa con su ciclo “ShockCinema” de los sábados de abril en la Biblioteca Provincial de tres filmes más que se verán hoy, el 20 y el 27 del actual a las 19.30 en la Biblioteca Provincial, Av. Sarmiento y Av. Belgrano, con entrada libre y gratuita.

  • El sábado 13 de abril se exhibirá “Plata Quemada” (2000) Co producción Argentina, España, Uruguay Dirigida por Marcelo Piñeyro, basada en la novela homónima de Ricardo Piglia (1997). Con las actuaciones de Eduardo Noriega, Leonardo Sbaraglia, Pablo Echarri. Apta para mayores de 16 años. Ganadora del Premio Goya (España) a la Mejor Película Extranjera en el año 2000.
  • El sábado 20 de abril se proyectará “Sitcom” (1998) Francia, comedia negra dirigida por François Ozon, con Évelyne Dandry, François Marthouret, Marina de Van. Apta para mayores de 16 años.
  • El sábado 27 de abril se verá “La virgen de los sicarios” (2000) Co producción Colombia, España, Francia. Dirigida por Barbet Schroeder, basada en la novela homónima de Fernando Vallejo (1994). Con Germán Jaramillo, Anderson Ballesteros, Juan David. Apta para mayores de 16 años.

Los filmes precedentes fueron seleccionados para el ciclo de cine sobre sexualidades diversas contextualizadas con su tramas narrativas y donde las identidades sexo-genéricas no son abordadas como una temática en si misma sino como un elemento influyente en las historias planteadas junto a otros ejes problemáticos extensivos e inclusivos, que permiten que la propuesta cinematográfica seleccionada llegue a un público amplio. También se proyectaran cortos y otros audiovisuales.

La sexualidad en el cine ha sido retratada de maneras muy diversas dependiendo de la época, del país, o de la mirada personal del director. Se ha reflejado en comedias, cine experimental, de terror, histórico, policiaco, de denuncia social, biográfica o clase B.

A lo largo de la historia del cine hubo una considerable evolución en la forma de enfocar la diversidad sexual; pasando de una visión negativa, retratada durante buena parte del siglo XX, al abordaje de situaciones e historias dirigidas casi exclusivamente a los públicos gays, lésbicos, trans, constituyendo casi un género cinematográfico que cuenta con numerosos festivales de en todo el mundo.

Relacionar la homosexualidad y el cine, es decir las historias que éste ha representado en torno a las relaciones amorosas entre personas del mismo sexo, ha pasado a ser después de más de un siglo de historia, un clásico del “séptimo arte”. Un buen número de directores así lo demuestran no dejando ninguna duda en cuanto a la calidad de sus discursos visuales, ya que no sólo han creado ficciones emblemáticas, sino que han profundizado en el abordaje de la homosexualidad desde múltiples y variadas perspectivas haciendo de ella una “temática” cinematográfica. Ante tal situación surge una pregunta obligada: ¿Existe un género cinematográfico (como lo son el policial, el western, la ciencia ficción), que se pueda denominar “gay” o “cine de temática?

Si entendemos el concepto de género, no sólo como un emergente pretensioso-estandarizado de la industria del cine para dirigir y facilitar las elecciones del público; por un tipo de cine clasificado de antemano, y recuperamos la noción de “género” desde su etimología: (genus-generis) el término contiene dos elementos esenciales: lo específico de una serie, rasgos comunes dentro de un conjunto más amplio; y la diferencia con otros conjuntos que no lo comparten. Las categorías organizadas de acuerdo a ciertas temáticas, formas narrativas, estrategias de composición y producción, estilos determinados; sin olvidar la relación con las tradiciones culturales, los cambios sociales, y fundamentalmente la relación con lo ideológico en un momento determinado del proceso histórico, permitiría hablar de un cine de temática.

Sin embargo numerosas películas, como las que se proponen en este ciclo, trascienden el mero abordaje de cine-de-temática-gay para exponer una construcción narrativa donde las sexualidades de los protagonistas de los largometrajes constituyen un elemento más en el desarrollo de la trama argumentativa, donde el efecto de shock de la historia no está puesto tanto en la tematización de la sexualidad de los personajes, sino en el devenir de una historia que se expande y se distancia de un aquí y ahora de las identidades sexuales para centrarse en una experiencia generalizada de la compresión espacio-temporal de un relato construido con numerosos elementos de una realidad vivida por lo personajes donde la sexualidad es solo uno de los puntos de anclaje de ese relato, habilitando un análisis cinematográfico en el que la diversidad sexual no es sólo una temática, habilitando una construcción de los derechos de diversidad sexual articulado en contextos de realidades macrosociales que no terminen reafirmando una “guetización” de la diferencia.