COMEDIA

Un personaje a la medida de Monti

Patricia Monserrat Rodríguez

Sábado 20 de octubre de 2012  

Luego de una intensiva difusión en los medios de comunicación la nueva producción de Teatro Espacio “La madre que me parió” llenó el espacio de Pro Cultura Salta. El teatro independiente de Salta no acostumbra usar el cartelito “No hay más localidades” pero el sábado pasado habría sido de gran utilidad, ya que la improvisada salita de Mitre 331 no dio una cómoda cabida al público que asistió convocado por la nueva oferta del cómico local.

  • "La madre que me parió": Dirección Oscar Muñoz. Taller de Teatro Espacio. Actores: Oscar Muñoz, Rafael Monti, Rodolfo Elbirt, Bernabé Bustos, Silvia González y Elio Ramos. Funciones en Pro-Cultura Salta (Mitre331)- 19 y 20 de octubre y el 2, 3, 9, 10, 16 y 17 de noviembre. Entrada general $25

Es innegable que Monti y su grupo, con esta clase de propuestas, tienen su público, ferviente y numeroso, que renovará contrato en las sucesivas funciones del espectáculo.

El autor definió a este trabajo como “un grotesco, la caricatura de una familia inserta en la clase media en decadencia” asociando el trabajo a familias memorables de los setenta/ochenta como Los Campanelli o Los locos Adams.

Monti reconoce además cierto parentesco estético y argumental con obras íconos de la familia unita argentina, sobre todo con “Más respeto que soy tu madre” el éxito que Gasalla viene recogiendo desde 2009 en Bs As.

Sobre esta obra, Monti la sitúa como representante del teatro de “chancleta” o teatro popular grotesco. La familia de Argentina (Monti) y Vicente (Elio Ramos) tiene mucho en común con otras del estilo (refiriéndose a Esperando la carroza, Los Campanelli, Los Adams o Los Bertotti gasallescos): la familia, la crisis (rara mezcla del sálvese quien pueda, pero todos juntos), la pasta de la vieja los domingos, el fútbol, Palito Ortega y la crítica de las instituciones en muchos casos indiferentes a los cambios, a las necesidades reales de la gente. Lo hago desde el humor, a veces irónico, a veces un poco negro, pero “a la final”, siempre resulta que a pesar de todo “lo primero es la familia”... Como un anhelo al que nos seguimos aferrando, esperanzados” (El Tribuno)

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Elenco de la comedia (clic para agrandar)

Por sus declaraciones, evidentemente, el cómico salteño tiene claro el origen y proceso que lo llevó a escribir y montar esta comedia costumbrista de estética grotesca. Hay plena autoconciencia del producto y del efecto de su escritura dramática en el campo teatral salteño.

La comedia se erige sobre dos personajes femeninos, cada matriarca con su ardid: la Vanesa con su cuerpo joven y deseable y doña Argentina con sus trampas de matrona inescrupulosa. Los hombres de la historia son todos inútiles: un hijo vago, abandonado por su mujer y con un bebé de re-cargo; un padre a-corralado patológicamente en el pasado, en la historia menemista y un hermano cretino que “vive de arriba” y caretea un trabajo.

El otro varón de la historia es Pompeyo o Pompi, el arquetipo del corrupto piola, el novio gerente de la hija tan difundido en sainetes y comedias de tv. Unos verdaderos argentos que deben sortear el inminente remate de la casa familiar y recurren a un “arreglito” que implica entregar a la nena al gerente corrompido para salvarse.
La comedia construye el humor a partir de la exageración típica del grotesco porteño, gags y chistes bien dosificados en la historia, monológos de cada personaje, apelan a lo retro y a la nostalgia de los años jóvenes. De hecho, el padre está quedado en el tiempo y esa anacronía resulta el mejor recurso humorístico de la obra, sobre todo por la apropiada actuación de Elio Ramos que captó el tempo y tono de su personaje.

El humor también emergería de ciertas filiaciones con Olmedo, Tato o Gasalla que se incorporan en la obra; más que nada producen un efecto decorativo ya que estas líneas de humor no son desarrolladas, son como caprichos de Monti que manifiestan su devoción por estos cómicos.

Al igual que la obra de Gasalla- Más respeto que soy tu madre- que termina sardónicamente con el tema de Palito “La sonrisa de mamá” Monti coloca como cierre el tema “La felicidad” para decir lo opuesto. Nada más cerca de la desgracia que esta familia descompuesta, que esta casa donde nada funciona bien y donde sus miembros están unidos por el espanto y la miserabilidad. Hacia el final Monti incorpora un recurso dramatúrgico muy representativo de él: el final mágico que redime a toda la familia de la amenaza bancaria. Triste final, falsamente esperanzador, que replica el retroceso en el que lo grotesco siempre funciona.

Los momentos más interesantes de la obra son los producidos por el cómico, quien retorna a las tablas con fortuna y sobrelleva la exigencia actoral provocando escenas picarescas muy disfrutables. Un personaje travestido hecho a medida de Monti, que habla de su capacidad cómica aunque a veces cae en el melodrama repetido y en la bajada de línea.
La dinámica de la obra se ralenta hacia el final de los actos, hay como una demora en completar la intriga que deja al descubierto la disparidad actoral entre los novatos del elenco- Silvia González y Bernabé Bustos- y los históricos de Espacio.

  • Patricia Monserrat Rodríguez
    Critica teatral
    labutacateatro@yahoo.com.ar