EL BULULÚ

Un hombre o dos, hechos de retazos

Patricia Monserrat Rodríguez

Miércoles 29 de agosto de 2012  

Se presentó en la Casa de la Cultura el espectáculo unipersonal El Bululú en una mágica y exquisita versión hecha por Osqui Guzmán y Leticia González de Lellis, Mauricio Dayub en la dirección y Osqui Guzmán en el centro del escenario, actuando de manera tal que convocó a todos los fantasmas actores que por ese suelo anduvieron. Todos ellos lo aplaudieron de pie.

No recuerdo bien en que sala, cuando era una niña, vi al bululú que componía José María Vilches; con la cara pintada de blanco, flaco y alto, una mirada impresionante y lo que recuerdo más era su voz recitando poemas de Lorca, Calderón y Machado. No los entendía pero me gustaba cómo los decía ese hombre; me asustaba un poco esa carablanca y esa voz de adentro del alma. Me guardé para siempre sus poemas, su flacura manchega y sus manos en el aire. Seguramente anoche Vilches habrá reconocido en ese actor de padres incas su voz, su carablanca, sus manos y su mirada impresionante.

En este Bululú Osqui Guzmán entrelaza retazos de su vida con los de Vilches, relata la parte más importante de sus hallazgos en el oficio y los cose en su traje de actor del siglo XXI. El repertorio que Vilches desperdigó por el suelo nacional estaba compuesto por entremeses y poemas de los autores del siglo de oro español; Osqui llegó a ellos por un maestro de actuación y una máquina de coser. Se construyó como actor con los personajes y textos aprendidos de memoria hace veinte años. El siglo de oro le sigue hablando desde entonces.

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Osqui Guzmán - El Bululú

El Bululú es más que un homenaje a José María Vilches, es un monumento vivo que se ha trasladado de lugar en lugar, de teatro en teatro desde el 2010 en que se estrenó en el Teatro Cervantes. Para Osqui conocer al bululú fue “bautismal en su oficio de actor”. Para quienes lo recordamos, aún cuando sea recortadamente, lo que Osqui-Dayub- de Lellis hicieron es una resucitación embellecida por la palabra y la experiencia de un actor que entrega en la ceremonia partes de su vida.

Bululú era un comediante que andaba por los pueblos, solo, representando a los personajes de una comedia, entremeses, poemas y canciones. Así lo hizo su autor durante años: El Bululú fue el primer gran éxito de Vilches en los `70. En aquellos tiempos el actor y director español realizó más 4.500 funciones recorriendo localidades de toda la Argentina.

José María Vilches nació el 27 de septiembre de 1935 en Alcalá de Henares, España. Su nombre de bautismo fue Damián Vilches, pero lo cambió a medida que afianzaba su profesión como actor. Su familia estuvo dividida por la guerra civil española y el joven Vilches se formó en el Teatro Popular Universitario. Llegó a Buenos Aires en 1962, cuando arribó para hacer temporada en el teatro Odeón. Fue dirigido por Margarita Xirgu en una versión de Yerma, de Federico García Lorca.

Además, trabajó con Lola Membrives, Alfredo Alcón y Norma Aleandro, entre otros. En 1975, siguiendo su pasión por Antonio Machado, Miguel Hernández, Quevedo y Lope de Vega siguió uno de sus principales instintos: el viaje. Se convirtió en un juglar al estrenar ese año El Bululú, obra con la que recorrió gran parte del país.

Esta propuesta tenía una escenografía mínima: contaba sólo con una silla, una flor y una valija. Con esos objetos el Bululú se convertía en un comediante que le daba forma a varios personajes que se alternaban a lo largo del espectáculo. A ellos los unía una devoción por la poesía castellana. En 1978 Vilches estrenó “A las mil maravillas” y en 1983 le dedicó un espectáculo a Machado “Donde madura el limonero”

El actor, entre sus múltiples giras, dijo que “no le tengo miedo a la sala vacía. Me importa tener éxito frente a mí mismo, no traicionarme, actuar para diez personas con las que puedo tener algo en común” Murió en un accidente de auto en 1984.

  • Patricia Monserrat Rodríguez
    Critica teatral
    labutacateatro@yahoo.com.ar