Creció el público de Skay Beilinson en Salta

Un fenómeno ricotero en pequeña escala

José Acho

Lunes 25 de septiembre de 2017  

El público de Skay Beilinson en unos años se multiplicó en Salta. Hace casi una década no reunía más de mil seguidores en el micro estadio Delmi con capacidad para tres mil. Esta vez se hizo en el Club Vaqueros mucha gente se quedó fuera. Las vicisitudes de este show.

Cabe aclarar, que no es que el predio colmó la capacidad, sino que se lo adecuó para menos gente y trascendió que se pusieron no más que unas tres mil entradas a la venta. Lo que este medio averiguó es que los organizadores no esperaban mucho más público y se sorprendieron con la demanda.

El Club de Vaqueros tiene una capacidad holgada para cerca de diez mil personas y es donde el Chaqueño Palavecino habitualmente llena ese predio en junio en cada "Serenata al héroe gaucho" o “Vaqueros le canta a Guemes”.

Se puede decir también esta convocatoria se debe al resurgimiento del fenómeno ricotero de los últimos años. Con los multitudinarios shows del Indio Solari y en relación a Skay también por sus difundidos entredichos con él, sobre su enfermedad y las fallidas versiones de una posible reunión de la emblemática banda ricotera.

Es decir que Skay en Salta colgó el cartel “no hay más entradas”. La versión más optimista puede ser también que ese límite de 3 mil personas haya sido impuesto por razones de seguridad, lo que sería hablar bien del control para este tipo de eventos. Aunque esto es dudoso ya que hubo algunos llamativos “permisos” que descartarían este optimismo, tratándose recitales ricoteros, para una frondosa legión que convierte a estos shows en rituales.

Entre estos fallas que por suerte no pasaron a mayores, hubo venta de bebidas alcohólicas, botellas de vidrio y falta de agua potable cuando se acabó de agua envasada de medio litro que se vendía a $50, algo que por algunos excesos puede ocasionar descomposturas, sobre todo cuando se trata de una banda del estilo que rinde culto al “pogo más grande del mundo”.

Aunque hay que destacar que hubo presencia activa del Samec con ambulancia y una carpa para atender algunas descomposturas, entre otras, como por ejemplo por deshidratación. Lo que ayudó fue quizás la noche fresca y la imprevisión de agua potable no llegó a mayores. Detalles esenciales que seguramente se tendrá en cuenta para futuros encuentros de este tipo.

El público, que estuvo compuesto por fanas regionales (Tucumán, Jujuy y Salta) de los Redondos, del Indio Solari, de La Renga y obviamente del flaco Skay sus Fakires, disfrutó de un show correcto desde el punto de vista musical, con un excelente sonido que dejaba escuchar todos los acordes y las letras.

El recital se agitó más y como siempre con dos de las canciones emblemáticas ricoteras tuvo su dosis justa con un repertorio con los temas de Skay, incluidas en su mayoría con las grabadas en su nuevo disco “El engranaje de cristal” grabado en el 2016, y que vino a presentar a Salta.

Skay lógicamente sabe lo que quiere el público y cada vez que tocaba una que conocen todos, decía “esto es para ustedes” y la masa de público saltaba y una bandera gigante (traída por seguidores de Tucumán) se desplazaba en medio de la multitud generando los picos de agite y disfrute del show, uno de ellos como era de esperar fue el clásico “Ji, ji,ji”, cuyos matices están pueden encontrase en la respuesta que ellos mismos se hacen a la pregunta: ¿Quién la toca mejor?

El recital previsto para las 21, comenzó a las 22.15 y llegó casi exactamente a los 90 minutos de show, lo que en cierta forma decepcionó a muchos que esperaban no menos de dos horas, y porque como él mismo lo dijo “la gente quiere escuchar los primeros discos de Los Redondos".

Lo que las tres mil personas que estaban dentro no vieron era que la gente que se quedó sin entradas y lo que por razones económicas no pudieron acceder ($500 la entrada), fueron los incidentes ocurrido afuera del recital de Skay, tan solo minutos antes que terminara su show.

Los jóvenes notan una policía salteña más violenta y represora. De hecho sin mediar protocolo dispararon con balas de goma para dispersar a esos jóvenes que se agolpaban en los accesos queriendo ingresar en los últimos temas.

En muchos recitales hacia el final se abren las puertas para dejar entrar en el último tema. Aquí no lo hicieron y eso generó los incidentes. Unos 40 efectivos de Infantería reprimeron los avances de los chicos y les respondieron tirándoles piedras. Se supo que hubo al menos tres chicos heridos por balas de goma fueron a parar al hospital.

La represalia sin protocolo registrada en este show se dio incluso a la hora de desalojar a los jóvenes del predio y de Vaqueros. Los chicos denuncian por las redes sociales algo que creíamos olvidado y que hoy se torna cada vez más habitual en Salta, que volvieron las “razzias” policiales en encuentros juveniles de rock o de la cultura independiente.

José Acho, periodista
prensa@calchaquimix.com.ar

Imágenes: Eduardo Sánchez Iturbe para Calchaquimix Salta


FOTOS DEL SHOW DE SKAY

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