Pablo Alejandro Sulic

Un deseo llamado Perales

Jueves 6 de octubre de 2016  

José Luis Perales, tiene la rara y exquisita capacidad de conseguir condensar en tan solo tres minutos que dura una canción, la historia de toda una vida, con sencillez, con melancolía, con finura y romanticismo.

Este es el artista cabal que pasó la noche del martes 4 de octubre por un Teatro Provincial, que colgó el cartel “localidades agotadas”, lleno a rebosar, con gente parada en los pasillos que vibró, cantó y coreo sus más entrañables éxitos.

Se podía contemplar en su audiencia a varias generaciones de espectadores. Es que sus historias y sus canciones permiten que de alguna manera todos nos sintamos identificados, por un estilo que es su marca de fábrica.

Cuarenta y tres años lleva en activo como compositor e intérprete, con un historial que podemos resumir así: seiscientas canciones registradas, más de treinta álbumes grabados y cuarenta millones de ellos vendidos en España e Hispanoamérica.

La sencillez en el hablar, introduciendo de alguna manera las historias detrás de las canciones fue jalonando un concierto impecable desde todo punto de vista. El espectáculo en si mismo fue creciendo en hondura emocional y rítmica, para terminar con un público de pie cantando y bailando el tema “Un velero llamado libertad”.

Desde una banda que sonó perfecta, acompañando y vistiendo canciones de más de veinte años con un sonido más actual y moderno, más excelentes teclados, bajos, guitarras, acordeón, saxo, flauta traversa, con un sonido de altísimo nivel que permitía escuchar absolutamente todo lo que pasaba en el escenario, con una escenografía y luces que acompañaron los climas que se iban creando con las canciones, hasta y no es un detalle menor la voz de Perales que pese al tiempo es n admirable.

Su nuevo álbum “Calma” le agrega un plus a su habitual estilo de baladista intimista, con un toque de country, swing y soul-pop, aunque el publico siempre esperaba y festejaba los grandes éxitos de siempre.

En suma un concierto de altísimo nivel desde todo punto de vista, con un artista profesional que a pesar del paso del tiempo sigue haciendo las cosas bien, una banda que lo acompañó de modo superlativo. En conclusión una noche memorable que nos recuerda que temas como el amor, la nostalgia, la amistad, la familia, los desencuentros, la alegría o la tristeza siempre están presentes en la geografía de los seres humanos.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
    Para Calchaquimix