MOZARTEUM 2013

Un Trio de Jazz de buen nivel

Pablo Alejandro Sulic

Sábado 6 de julio de 2013  

Angelillo se sienta al piano y sin rodeos empieza a tocar, el silencio es espeso, las caras dicen que a muchos no les simpatiza que el ámbit+o intocable del Mozarteum se mezcle con música como el jazz.Cuando se suma el contrabajo y la bateria comenzamos a sumergirnos en un mundo de ritmo y swing, de improvisación y juegos armónicos.

José Angelillo, Martín Misa y Fernando Botti

El piano de Angelillo es poco teatral, es prestidigitador cuando le toca cantar el tema principal, agachándose sobre las teclas meditabundo, sacudiendo su cabeza y hasta tarareando y cantando las notas. Vive la música y la transmite así.

No utiliza demasiada técnica ni recursos pianísticos o postura de manos elegantes, a veces con un solo dedo o dos deletrea la melodía, pero las improvisaciones surgen por alrededor de cuatro o cinco minutos.

Botti nos sorprendió como un músico que pese a su juventud tiene una carrera firmemente establecida, se lucio con complejos solos, que en algunos pasajes se alejaron bastante de la armonía y melodía original, y en otras desdibujó la linea principal pero siempre añadiéndole condimento propio. Sus bajos caminantes siempre fueron al estilo del jazz tradicional con gran técnica. Su entendimiento con el pianof fue absoluto, le bastaba con una inflexión de cabeza o una mirada.

Misa ya nos tiene acostumbrados a la excelencia desde el fondo de la orquesta sinfónica de salta, aquí no hizo mas que confirmar que lo suyo es de lo mejor. Ductil, está siempre que se lo necesita, su repertorio no tiene limites y acompaño como un experto consumado.

La banda pese a las distancias y a que fue un proyecto del desaparecido Cecilio sonó audaz y templada, transmitiendo profundidad y energía desde los solos de Angelillo, siempre con protagonismo. El elemento de frescura del sonido es el resultado de una continua búsqueda, de aportar algo nuevo a música tradicional, aunque en algún momento esperaríamos escuchar más completos los temas, mas cercanos a la concepción original del autor, pero esto es simplemente Jazz.

Los tres integrantes no se reiteran en la búsqueda de una voz única.Hay buena exploración de los resquicios que tiene cada melodía aunque sean clásicos trillados y conocidos de Ellington, Parker, Gershwin o Porter. Cada tema tiene vida propia, respiración y se nos lleva de la mano en una constante evolución armónico-melódico-rítmica mientras el tema va pasando del piano al contrabajo y vuelta al piano.

Momentos destacados de la velada fueron “I Gotrithm” con un juego interesante entre piano y batería; Summertime” con acordes del piano que le dieron una niebla especial y algunas líneas de bajo absolutamente fabulosas que complementaron la versión o la sensacion diferente a lo esperado en “Insensatez” creando en la introducción lo que podría llamarse paisajes sonoros con el uso creativo de la bateria y ritmos cruzados entre otros.

Me gusta la relación entre estos músicos. El desafío propuesto es que pueden mejorar aún mas si el tiempo y los compromisos de cada uno lo permiten, con la la esperanza de que puedan existir muchas más oportunidades para disfurtar de hacer música juntos y para nosotros absorber de su sonido.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
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