Leda Valladares la mujer que acercó el rock a la vidala y a la baguala, murió los 93 años. Adios a la poeta, cantora, compositora y musicóloga.

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Tributo a Leda, poeta y cantora

Viernes 13 de julio de 2012  |  Video  

La mujer que acercó el rock a la vidala y a la baguala, murió el jueves 12 de julio a los 93 años, la poeta, cantora, compositora y musicóloga Leda Valladares. Padecía desde hace años el Mal de Alzheimer. Realizó uno de los máximos rescates de la música andina del Norte argentino dejando un legado que permanecía casi impenetrable.

Entre las obras más trascendentes de la folclorista, compositora y recopiladora Leda Valladares se cuentan los dos volúmenes de “Un Grito en el cielo”, en el que la artista acercó a músicos de rock con bagualas y vidalas milenarias provocando un ávido interés en la juventud por conocer estos ritmos.

Valladares, será despedida con un responso íntimo hoy a las 11 en el Panteón de Sadaic del Cementerio de La Chacarita. En la década del 50 conformó dúo con María Elena Walsh y que trajo a las ciudades el ancestral canto con caja, la baguala y la vidala como un tesoro propio aunque desconocido,

Formada en la cultura letrada y criada entre las sonoridades de tradición europea, la tucumana Leda Valladares abrazó el legado oral y muchas veces anónimo de la música andina y, a partir de ese compromiso y más allá de otros méritos, dejó un enorme trabajo como recopiladora en el que abrevan los artistas de este tiempo.

Formada en lenguajes musicales ajenos a la tradición de su tierra, Leda siempre evocaba su primer contacto con la baguala, a los 21 años: “Estaba en Cafayate, una noche de Carnaval. Me desvelaron tres mujeres que se detuvieron frente a mi balcón. Yo nunca había oído hablar de la baguala y entonces me parecía que tenía que ser algo muy misterioso, muy poderoso. Después de escucharlas me prometí recuperar semejante regalo de la tierra”.

“Eran rastros de una canción que tenía muchos siglos y se estaba descolgando, estaba desapareciendo. Salí a buscar los vestigios de este milagro que hasta ese momento desconocía. Entonces tomé una especie de conciencia bastante trágica. Un país que estaba al borde de perder su historia, sus tradiciones, y nadie se daba cuenta de que todo eso se estaba muriendo o que ya estaba muerto”, recordaba.

Afectada por el Alzheimer, Leda se retiró de la vida pública en 1999. Antes había entregado otras obras tan consagradas como imposibles de conseguir hoy en las bateas: “Igual rumbo, grito en el cielo” (1989), “Grito en el cielo II” (1990) y “América en Cueros” (1992). “Antes de mirar el mundo me puse a oírlo”, afirmó alguna vez. Con ese concepto vivió sus 93 años.