Así, el lunfardo -forma idiomática originada en el lenguaje popular y marginal de principios del siglo pasado- que servía para identificar a los distintos grupos de esa época como los guapos, los gardelianos, los petiteros o los milongueros, adquiere también hoy la misma trascendencia para diferenciar a las llamadas "tribus urbanas".
"Si hoy existiera la barra de la esquina, sería una tribu urbana más", dijo a la prensa Marcelo Oliveri, periodista e integrante de la Academia del Lunfardo, una entidad dedicada a rescatar y poner en valor el habla popular y estudiar su evolución a través de los años.
El escritor, quien desde hace diez años investiga y escribe sobre la evolución de las formas idiomáticas populares, precisó que "la historia se va repitiendo todo el tiempo; los grupos de jóvenes de antes se identificaban con la música, el habla y la vestimenta, la diferencia es que los cambios, en esa época, eran muy lentos al no existir la masividad de los medios de comunicación".
"Palabras como `guita` o `laburo`, originadas en la inmigración italiana de principios del siglo, aún perduran y en esa época estaban vistas como algo marginal, propio de los conventillos, donde los italianos tenían sus propios códigos", dijo Oliveri.
Pero destacó que otros vocablos como "grela" -que cuando surgió se refería a las mujeres de los italianos- fue adquiriendo el significado de mugre con el paso del tiempo". "Morfar o manducar por comer, afanar por robar, también son términos originados en la inmigración italiana que aún perduran, mientras que los medios de comunicación hoy impusieron la palabra ´motochorros`, instalados por los comunicadores para una forma de robo", destacó el escritor.
Oliveri explicó que "antes los cambios llevaban tiempos más largos, los procesos eran más largos; de la televisión blanco y negro a la de color pasaron muchísimos años, lo mismo de la tele a la computadora". "Los jóvenes ahora inventan vocabularios todo el tiempo, al ritmo de los cambios tecnológicos", afirmó.
"Los actuales viven el momento y sus modas están marcadas por los medios de comunicación y la tecnología", dijo Oliveri y puso como ejemplo "a los wachiturros, quienes intentan crear un nuevo código o tendencia al hablar y vestirse. Son modas más efímeras y se renuevan en forma constante".
Oliveri remarcó que muchas palabras que se utilizan en el habla popular hoy "provienen de mundos que ni sospechamos como "bajón" o "pálida" como sinónimo de depresión que era lo que decían los drogadictos en la década del `60, mientras que muchos vocablos como "rescatate", son modas que impusieron los grupos de cumbia villera".
- Fuente: Télam
