"Una de morenos” pasó por Salta
En el ámbito teatral la platea estudiantil tiene sobre sí una carga más bien negativa por la serie de prejuicios circulantes respecto de sus intereses y sobre todo de su provocadora conducta, pero como contrapartida ofrece un seguro rédito económico ya que generalmente asisten en grandes grupos lo que ayuda a los creadores y productores a recaudar fondos para sus bolsillos artísticos y llenar la sala.
De manera que las funciones para escuela a veces resultan una problemática decisión sobre todo cuando no se tuvo en cuenta a esa clase de público en las instancias de producción, cuando los espectáculos están siendo forzados por algún aspecto para sostener esa platea, o lo peor es cuando los espectáculos no pueden superar las expectativas de los docentes y menos las de los estudiantes y entonces si se desencadenan un sinfín de conflictos durante la obra que son leídos por los adultos como "faltas de respeto".
Los jóvenes han dado muestras de gran competencia espectatorial cuando son tenidos en cuenta por el adulto. Y muchas veces, más de las que se conocen, los artistas no han indagado nada sobre las posibilidades de recepción de sus obras pero si transan irreflexivamente con los docentes para salvar los costos y ganar dinero rápido y fácil con los chicos.
Si a esto le agregamos la importante competencia de lecturas audiovisuales con la que llegan los jóvenes a ver teatro, con la frágil enciclopedia “letrada” que sostienen aún en el tránsito escolar y con la escasa operatividad pedagógica con la que son encaradas estas salidas al teatro, la cuestión se torna aún más densa.
Pero, he aquí una excepción. Una de morenos resultó el producto justo para los jóvenes que colmaron las butacas el jueves 25 de junio pasado. Dos frágiles actrices, Ana Daza y Paula Díaz de Rosario de Santa Fe, del grupo La Comedia de Hacer Arte, se comieron el escenario de la sala oficial. La fábula era bastante endeble también pero la explotaron narrativamente al máximo.
Se representaba una posible hipótesis sobre las causas políticas que hicieron “desaparecer” al prócer Mariano Moreno. Se habló de un enfrentamiento ideológico entre la oligarquía instalada en el poder en la colonia y los espíritus libertarios nacientes de este suelo; Cornelio Saavedra quedó como el militar aliado sin pensamiento propio pero con muchas ambiciones y deseos de corromper al sistema que ya dejaba sus buenos resquicios.
Y Moreno es leído como el idealista patriota que siempre da para jamón del sándwich. La tesis política y la actualización de esa tesis quedaron claramente definidas sin decoro histórico. Dentro de la intriga, se dio protagonismo notable a la historia de amor entre dos esclavos (en los que sí recayó la emotividad de los creadores) y a la presencia de la mujer del prócer, Guadalupe.
Lo sorprendente de este trabajo fue más que nada la técnica y la coherencia en el abordaje escénico. La decisión del género- comedia- no cayó jamás en la declamación, ni en la “bajada de línea” tan frecuente en esta temática, no hubo marcaciones panfletarias ni excesos historiográficos. Hubo libertad. Y también, investigación teatral pero más que nada hubo exigencia y seriedad profesional.
La comedia del arte es una técnica o forma de hacer teatro creada por los cómicos ambulantes que hallaron en las calles y ferias populares de la Italia y Francia medieval maneras de escapar a los cánones sostenidos por la iglesia dominante de las prácticas sociales y hallar público.
Actoralmente implica gran compromiso con la improvisación, desarrollo importante del trabajo corporal, sostenimiento de una dinámica exigente por lo rápida y llena de peripecias; requiere que los actores sostengan entre sí una comunicación a prueba de balas. Sin tener en cuenta la creación plástica que la identifica- la media máscara y el vestuario característico- y los ingenios que despliegan para la escenografía que se caracteriza por lo austera pero optimizada en sus posibilidades escénicas, cambios de rol instantáneos y disciplinados…y encima son los músicos de sus obras. No usan banda sonora grabada, cantan y bailan en cada función.
Todo esto lo hicieron las dos chicas delgaditas de las que hablé antes y con una excelencia profesional destacable. Los estudiantes que participaron de esa ceremonia se mantuvieron azorados y activos durante la obra…..justamente porque se los tuvo en cuenta en todas las etapas de creación. Y el resultado salta a la vista y la conquista “for ever”. Los espectadores críticos y con mayor competencia nos saciamos los ojos de ver cómo se hace técnicamente ese teatro.
Y para el asombro finito, sin identificación ni momentos de falsa patria, abordado desde el distanciamiento brechtiano con pertinencia notable. Impresionante trabajo del teatro independiente que da muestras de una gestión prolija y eficaz, de una producción que se copia de los mecanismos del teatro comercial- el equipo de actores que vino a Salta estuvo integrado por las actrices suplentes, el trabajo tuvo dos versiones- una estrenada en 2003 y otra en 2005- y ha recibido premios tanto del circuito independiente como los reconocidos Estrellas de Mar. Además son artistas que piensan en vivir del arte en serio y dejan algo para el que mira.
