FOLCLOR

Soplos de extraordinarias notas

José Acho

Lunes 27 de julio de 2015  

Para el joven músico Franco Luciani no es una carga tener cosas en común con el primer y prestigiado armoniquista Hugo Díaz (1927-1977), de quien el próximo 10 de agosto se cumplirán 88 años de su nacimiento. Para aquellos que no sean del palo folclórico o tanguero o tengan menos de 25 o 30 años Díaz, nacido hace 88 años y fallecido hace 38, era un entrañable músico santiagueño que se transformó en un referente de la armónica en la argentina.

“Me lo han dicho algunas veces y para mí un honor que me digan que soy heredero de Hugo Díaz. Tiene mucho más valor porque de ese su época a esta parte hubo como un vacío que de alguna manera uno intenta sobrellevar esa responsabilidad”, dijo a Calchaquimix y Nuevo Diario.

Luciani no solo tocó con maestría su armónica el domingo último en Salta sino que también sorprendió a la platea de El Teatrino con sus condiciones como cantante. Durante casi dos horas, se presentó en formato dúo para arrancarle a ese pequeño instrumento a fuerza de soplo, extraordinarias notas junto al talentoso guitarrista Martín González.

Ambos desplegaron un repertorio que terminó siendo diverso y con una entrega tal que para fortuna de la concurrencia además de abordar el premeditado folclor argentino, deambuló como él mismo indicó, “por el barrio latinoamericano”, en un dúo que al final se convirtió en trío, y hasta cuarteto, cuando alternativamente o ambos a la vez, además de tocar sus instrumentos cantaban.

Luciano se dejó llevar por su pasión artística para tentarse y caer rendida a los brazos del tango. No solo tocó con maestría “Violentango” de Astor Piazzolla, sino que también “Los Mareados” de Cadícamo y para rematar rescató con su voz la vieja y cómica obra de amor arrabalero “Ese tapado de armiño” que popularizó Carlos Gardel.

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Luciani y el guitarrista Martín González (clic para agradar)

A su repertorio de versiones de temas de honda raigambre folclórica que arrancó desde el altiplano con “Sirviñaco” de Dávalos y Falú o “La Pomeña” del Cuchi Leguizamón, su recorrido se ahondó en el litoral correntino y santafecino; para recalar en la música ciudadana y su pasión lo lleva a recrea obras suyas y de diferentes autores como "Oro Americano" (F. Luciani) o "Noite de Sao Joao" (Victor Ramil), como una manera de recrear distintos paisajes donde siempre hay una parada para poner su mirada sumando composiciones propias.

Luciani se deshace en elogios sobre el escenario para el Dúo Salteño, el Cuchi, Dávalos, Falú, Castilla, Petrocelli. Se nota su pena de no ser contemporáneo para trabajar con ellos en armonías, piano y poemas, pero suele en sus recitales interconectarse con su antepasado musical.

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Franco Luciani con Calchaquimix (clic para agrandar)

Cuenta que su vuelta a esa raíz es a través de la cantante Mavi Díaz, rockera de alma y que hoy transita también por el folclor. Ella es hija de Hugo Díaz, quien en la década del 40, ya tocaba la armónica de una manera virtuosa y muy argentina, tal y como hoy él lo hace. La ex Viuda e Hijas de Roque Enroll, tiene tuvo también como tío a Domingo Cura. Cada tanto Luciani la invita a su show y ella al suyo.

Esta es solo parte de la historia del armoniquista rosarino. Por lo que vimos y escuchamos en Salta, sospechamos que es un músico con soplos de extraordinarias notas y largo porvenir.

  • José Acho para Calchaquimix y Nuevo Diario de Salta
    Foto gentileza Isidoro Zang.