CONCIERTO

Sinfónica con Pompa y Pathos

Pablo Alejandro Sulic

Sábado 20 de octubre de 2012  

La sala esta semivacía, ingresa el director Scarabino y lo recibe un aplauso cerrado, comienza el primer movimiento, las fanfarrias suenan aterradoras, seguras, representando al destino, un instante espeluznante. La carga emocional, la intensidad y audacia nos atornillan a las butacas. Se puede cortar la tensión de tan tupida.

  • Concierto de la Sinfonica de Salta. Jueves 18 de octubre de 2012. Teatro Provincial de Salta. Director invitado Guillermo Scarabino. Solista en contrabajista Milton Masciadri. Repertorio: Pompa y Circunstancia, Op. 39, Marcha Nº 1, de Adward Elgar; Kol Nidrei, Op. 47 de Max Bruch y Tarantella de Giovanni Bottesini. Sinfonía Nº 4 en fa menor de Piotr Tchaikovsky.

Tchaikovski era un melodista nato, sus curvas sinuosas se presentan de diferentes maneras, con repeticiones y secuencias, todas presentadas por la orquesta y director de manera clara y segura. El segundo movimiento nos deja invadir por la melancolía, un paisaje ruso nevado, la música combina elegancia y potencia, con atención al detalle textural sonoro, y con las maderas a manera de línea vocal, todos sin excepción sonaron seguros y afinados.

El Scherzo es un pizzicato, obstinado (se pellizcan las cuerdas), son 97 largos compases con esta técnica de ejecución, todos a tempo, y un solo de piccolo muy logrado. El Fínale es la explosión emocional y la intoxicación vital de una energía descontrolada, la vida merece ser vivida, el virtuosismo instrumental está al borde de lo probable y Scarabino supo medirlo y sostenerlo, salvo por algunos gestos a destiempo. Disfrutamos de música con grandes contrastes emocionales, de una música personalísima que se convierte en universal, con un impulso que nos llena del resplandor de la celebración.

Unas palabras para el solista de la noche Masciadri en contrabajo, instrumento difícil e ingrato si los hay, disfrutamos de la bellísima y profunda Kol Nidrei, en la sombra de una melodía, que aparece en diversas formas. El fraseo de Milton sugiere una expresión antigua cantoral, un sollozo de penitencia, con una particular vida propia. En 1929, el etnomusicólogo Abraham Zvi Idelsohnregarded afirmó que la melodía de Bruch ha perdido totalmente su carácter original. Bruch muestra un arte, una técnica magistral y fantasía, pero no los sentimientos judíos. Aún así conmueve hasta la medula. De todos modos y luego de la pirotecnia de Bottessini los aplausos fueron tibios y leves hacia el esfuerzo descomunal del solista.

La primera obra de la noche Pompa y Circunstancia tuvo una versión majestuosa y señorial, con una orquesta marchando a pleno.

Volvemos al principio. ¿Por qué el público en general le da la espalda a los conciertos de la Sinfónica, salvo excepciones de corte popular como los conciertos de tango o de música ligera? Pasó la novedad o ya no hay un interés por este tipo de espectáculos o la oferta saturó al público. No lo sabemos pero es una pena que eventos como los de esta noche pasen sin pompa, sin pena por circunstancias desconocidas.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
    pablo.sulic@gmail.com