Se viene el recital de David Lebón

Martes 15 de mayo de 2012  

Se aproxima el recital en Salta de David Lebón, uno de los grandes protagonistas del rock argentino que viene a tocar con su banda en el ciclo “Cultura da la nota”. Lebón siempre evoca la felicidad a sus 18 años de sumarse a “Pescado Rabioso”, su vínculo con Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar. Afirma que son algunos de los motores que aun lo impulsan a seguir haciendo música.

"Hago el mejor trabajo del mundo"

La actuación en Salta de este histórico músico se concretará el 30 de mayo a las 21, en el Teatro Provincial. Lebón llega en el marco de una gira por el interior del país. En esta ocasión actuará como telonero, el grupo salteño “Giróscopo” compartirá el escenario. (Entrada general es de $15).

Lebón fue parte de las bandas que marcaron la historia del rock local como Pappo`s Blues, Pescado Rabioso, Serú Girán y Color Humano, y quien desde hace más de tres décadas inició un camino solista que lo llevó a editar siete discos. Hoy a los 59 años, el ex Serú Girán, es tal vez uno de los guitarristas más exquisitos que haya dado el género.

En sus recitales interpreta un repertorio variado en el que no faltan las canciones que el público quiere escuchar, entre las que sobresalen “Cuanto tiempo más llevará”, "San Francisco y el lobo", "Hombre de Mala Sangre" y "Esperando nacer", entre otros.

A Salta vendrá con un grupo de músicos que lo acompañan desde hace ya un tiempo y que integra Adriana Sica en guitarra y voz; Leandro Bulacio en teclados; Hernán Gravelloni en bajo y Panchi Lebón en batería; el multiinstrumentista aborda también parte su último disco, "Déjá Vu" (2009), que combina elementos del rock argentino de los comienzos de los años 70, con algunos condimentos que varían del blues americano al beatle inglés.

- ¿Cuál es el motor que te impulsa a seguir haciendo música?

- El trabajo, es lo único que sé hacer, me acostumbré. Cuando te empieza a gustar tu trabajo no lo dejás de hacer nunca más. No lo veo como algo que esté más allá, ni como estrellato ni como que soy un elegido, simplemente me gusta mucho mi trabajo y lo hago bien. Quizás muchos no lo ven así, pero yo siento que hago el mejor trabajo del mundo.

- ¿Tocás la guitarra todos los días?

- No, pero sí pienso que no puedo estar fuera de la música, estoy estudiando técnica de grabación, estoy editando porque ahora tengo ganas de grabar mis propios discos. A la guitarra la agarro muy poco, me permito tocarla cuando a mí se me antoja: ¿a quién le quiero ganar ahora?, ¿mejor que quién quiero ser?

- Sos cantante, guitarrista, bajista, compositor, ¿en que rol de sentís más cómodo actualmente?

- Lo que más me gusta es tocar la guitarra. Siempre digo que hago los temas para hacer solos de guitarra. Ahora me gusta, en general, todo. Al principio no le daba mucha importancia a lo que decía en los temas, después empecé a leer las cosas que yo escribía y decía "esto, la verdad, tiene sentido". Empecé a tenerme más respeto con respecto a las letras, ahora me doy cuenta que puedo escribir cosas buenas que tienen que ver con la canción.

- Fuiste protagonista en muchos momentos del rock argentino, ¿cómo ves el panorama hoy?

- Bien, todo lleva su tiempo, ya saldrán las bandas que tienen que salir. Yo en ese sentido me despreocupé, estoy dejando que suceda todo porque, yo ya hice lo que tenía que hacer. Estoy seguro de que todo lo que viene va a estar bien.

- ¿Cómo llevás el hecho de ser David Lebón?

- Es difícil, es especial, es el nombre que me pusieron mis padres que no están más, yo les prometí que iba a ser famoso para que me dejasen tocar, sobre todo a mi mamá, que logró verlo.

- ¿Qué época de tu historia con la música es la que mejor recordás?

- La época de Pescado. Yo tendría 18 años y el cariño de Luis (Spinetta) me permitió entrar a esa banda increíble, cuando estábamos tocando en Vélez (por el show en el que el recordado Flaco recorrió toda su trayectoria) quería que no se termine más. Con él somos amigos para siempre, no nos vemos todo el tiempo, pero siempre estamos en contacto y en los momentos más importantes siempre estamos ahí.

  • Fuente: Télam