Contrainteligencia
“Contrainteligencia” fue montada entre 2006 y 2011 por numerosos grupos de teatro en Córdoba, La Plata, Salto, Neuquén y últimamente en Formosa por el señero grupo Los gregorianos. El texto fue premiado en el IV Concurso de Teatro de Humor que organiza cada año la Biblioteca Hueney de Zapala, cuyo alma mater- Hugo Saccocia- falleció hace pocos días.
- La obra se repone los días 5, 6, 12, 13, 20, 27 de agosto y 3 setiembre en Sala “Wayar Tedín” del Centro Cultural América de Mitre 23. La entrada general es de $30 y $15 para estudiantes y jubilados.
Peso Neto es un grupo de actores (Daniel Chacón, Pablo Dragone y Marcelo Cioffi) que hallaron esta vez en la mirada de la directora invitada Natalia Aparicio el hilo justo para llegar a buen puerto. Peso Neto ya había alcanzado un buen nivel de desarrollo teatral con su opera prima “Oniria” de Martín Giner- el dramaturgo especialista en comedias del absurdo del NOA.
Esta vez duplican su búsqueda metiéndose en la estética del cómic y de la sátira, siempre sostenidos en el humor del absurdo. El nuevo ingrediente es la militancia, quizás no en el sentido de adhesión y activismo político sino en cuanto la obra pone en jaque el núcleo mismo de las instituciones políticas y se mofa hiperbólicamente de sus mecanismos de acción, de sus sistemas de vigilancia civil y se ríe de las ideologías caducas y de sus clichés de persuasión verbal.
Por otra parte es destacable la mentalidad de integración con la que Peso Neto Teatro produce sus obras; quiero decir que más allá de la temática, de la historia que relata, los personajes que la construyen, la banda sonora, las apelaciones entre líneas, en fin, todo contribuye a crear público. Todos los recursos conducen a cualquier platea a una buena experiencia como espectadores. Los más exigentes se ocuparán de la parte seria de esta comedia que se mete con el óxido de las ideologías dicotómicas; el público ocasional se llevará unos buenos cincuenta minutos de diversión; y hasta el más novato reconocerá algún elemento que lo interprete y lo integre.
A diferencia de “Oniria” esta obra permite una pronta entrada en el argumento. Tres agentes de inteligencia del partido planean el secuestro ejemplarizador del ministro de economía consuetudinario del país. El plan incluye un juicio político que a posteriori será difundido. Entre los disparates de los ideólogos de esta izquierda armada se halla un tren revolucionario de la alegría, una simpática pantera rosa y una Minnie Mouse femme fatal (Daniela Canda). No cuentan con la sagacidad de este hombre- Sanguinetti encarnado por Daniel Chacón- que los embrolla con el palabrerío en el que se convirtieron las ideas políticas de fin de siglo y que hace de la desconfianza su principal caballito de batalla.
Para mostrar “el falso problema de las dicotomías en pugna” [2] se recurre a dos personajes complementarios y contrapuestos; la mente del Colo- Pablo Dragone- y la mano de Miguelito- Marcelo Cioffi. Y se recurre a personajes de los cómics emblemáticos que expresan esta tensión: el Coyote y el Correcaminos, Tweety y Silvestre, los Power Rangers y otros de la misma estirpe. Con la intención de burlarse a veces veladamente y otras de manera manifiesta del liberalismo, del socialismo y de toda la mar en coche que estos modelos han disparado entre los activistas. Allegro y Peso Neto Teatro militan apropiándose de estos códigos para generar un compromiso pensante pero desde el humor.
Lo esencial, sin embargo, es que "en la sátira la ironía sea militante". La ironía militante a menudo declara abiertamente que acepta las situaciones que son blanco del ataque de la sátira. (R.Elliot)
Seguramente los militantes inteligentes disfrutarán el espectáculo en que se desmontan los dobleces de las ideologías, habrá quienes sufran por la acidez (y de acidez) por lo que se dice y se deja de decir en esta obra y siempre habrá una mueca en la que todos nos reconoceremos como latinoamericanos. Finalmente debo destacar la notable coherencia de lenguajes escénicos de la puesta y la cautivante comunicación que transmiten los cuatro actores en el escenario.
- Patricia Monserrat Rodríguez
Critica teatral.
