Patxi Andion, 43 años después

Martes 11 de junio de 2013  

El cantautor vasco, referente de una canción comprometida y política que lo confinó al exilio en la España franquista, concretará desde el miércoles 12 de junio una gira en Argentina con nueve conciertos, con el repertorio de su más reciente disco “Porvenir”. La última vez que vino al país fue en junio de 1970 pero la situación política empeoró y luego no pudo regresar. El actor y docente universitario, de 65 años, es autor de clásicos de la canción social como "La Jacinta", "Canto", "Compañera" y "La niñez".

Gira con 9 recitales del trovador

Andion, también actor y profesor universitario, destacó que el repertorio que plasmó en su vigésimo álbum “Porvenir”, “es necesario porque aunque la nostalgia da gusto, tiene las patitas cortas y no nos lleva a ningún lado. Un artista necesita estar vivo. Vigilando el pasado pero preparando el futuro”, reflexionó sobre su música que le permitirá andar por varios escenarios argentinos.

El tour comenzará el miércoles 12 de junio en el Casino Magic de Neuquén y seguirá el viernes 14, por el Aula Magna de la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca, el 15 por Médano de General Pico y el martes 18 por el Centro Municipal de Cultura de Viedma. El sábado 22 desde las 21.30 se presentará en el teatro SHA (Sarmiento 2255) y un día después debutará en Mar del Plata con un recital en el teatro Güemes.

Tras pasar por Montevideo (donde actuará el 25 de junio), la gira concluirá con tres veladas: el 27 en la Sala de las Américas-Pabellón Argentina de la Universidad Nacional de Córdoba; el 28 en Teatro Auditorio-Plataforma Lavardén de Rosario, y el 29 de junio en el Complejo Cultural Guido Miranda de Resistencia.

- ¿Considera que el trovador tiene una misión por cumplir en relación a su medio?

- El artista se expresa en su tiempo porque como dice el viejo proverbio árabe: “Un hombre se parece más a su tiempo que a su padre” y por ello cumple una misión quiera o no quiera. Es verdad que hay artistas que prefieren pasar de puntillas. Lo que respeto pero no comparto y otros que lo fían todo a la memoria. Yo creo en el trabajo y a eso me he dedicado, solo a eso.

- ¿Qué diferencias encuentra entre el tiempo en el que sus canciones fueron prohibidas por el dictador Franco y la actualidad social y política de España?

- Aquella era una dictadura feroz basada para los artistas en una censura dura e infantil a la vez y esta es una democracia “pop” deficitaria y engañosa.

- ¿Y en relación al País Vasco y sus luchas? ¿Qué quiere contar?

- El País Vasco ha vivido una dura transición entre la dictadura y la democracia enredado en una violencia necesaria en su origen e injustificada después.
Recién ahora unas gentes pasean sin mirar atrás y otras se pueden sentar de espaldas a las puertas. Todo esta recomponiéndose y cualquier foto hoy es solo una polaroid. Expresiva pero insuficiente.

- ¿Avizora algún tipo de salida política a la crisis española? al respecto ¿qué opinión le merece la lucha de los denominados “indignados”?

- La política española como todas las democracias asentadas se mira el ombligo y no sale de la noria en la que terminan pasando todos los que hayan hecho méritos. Quizá la crisis de los nacionalismos, catalán, vasco y eventualmente gallego pueda forzar algún cambio significativo pero déjeme que dude.

Los “indignados” como todos los movimientos improvisados, sentimentales, idealistas, asamblearios, tienen una vida difícil porque preservar los sentimientos es mucho mas difícil que cualquier cosa sobre todo si no se van viendo obtenciones a corto plazo.

- ¿Qué opinión le merecen los actuales gobiernos latinoamericanos?

- Los gobiernos en Latinoamérica han estado siempre cimentados en las clases ilustradas criollas y casi siempre las masas populares tuvieron un papel testimonial a lo sumo, con honrosas excepciones. La llegada de estas masas a niveles próximos a la verdadera participación democrática es el mayor logro de la sociedad política latinoamericana. Veo el futuro con orgullo e ilusión.

  • Fuente: Agencia Telam