Nuestro jazz sin Walter Malosetti

Lunes 29 de julio de 2013  

Walter Malosetti, nombre esencial del jazz argentino al que aportó el toque virtuoso de su guitarra, una trayectoria de más de seis décadas y una comprometida labor formadora, falleció en la mañana del lunes 29 de julio los 82 años, según confirmó su hijo Javier, quien heredó de él la pasión por la música. Walter nació el 3 de junio de 1931 en Córdoba, fue discípulo de Irma Costanzo y egresó de la academia de guitarra Gascón y en su vasto recorrido musical debe citarse su presencia en Swing 39, conjunto con el que registró varios álbumes y que junto la Orquesta Sinfónica Mayo actuó en el Teatro Colón.

En solitario, puso su guitarra al servicio de álbumes y conciertos de Oscar Alemán, Hernán Oliva, el “Gato” Barbieri, Baby López Furst, Enrique “Mono” Villegas, Roberto “Fats” Fernández, Lalo Schiffrin, Joe Pass y Jim Hall. Como una postal de ese tránsito puede apreciarse el documental "Sólo de guitarra", de Daniel Gagliano, que aborda la vida y la obra del artista en video digital con un prólogo en 16 milímetros.

La película estructurada como un álbum musical, cuenta con testimonios del contrabajista Héctor González, el bajista Javier Malosetti -su hijo-, el percusionista Norberto Minichillo y el bandoneonista Dino Saluzzi. Maestro, docente, investigador y difusor del jazz en la Argentina, Malosetti no dudaba en emparentar al género que amaba con la música clásica. "El jazz, al igual que la música clásica, maneja sus propios tiempos, tiende a la cultura, y eso molesta un poco. Es marginal en todo el mundo porque lo que se difunde es la música `sanata`", afirmó Walter en una entrevista de enero de 1995.

Para Malosetti, esa escuela ligada al uso de la síncopa y la improvisación, "logró que la gente pueda ir comprendiendo lenguajes que antes, aún en sus formas más accesibles como las que abordaba Louis Armstrong, no se entendían", precisó. Convencido del valor de la música del jazz, el creador consideró que "el jazz ayuda a comprender a las demás músicas populares que son buenas" y dijo que "el jazz es como un condimento que le viene bien a todas las músicas porque hace un culto de la apertura y el buen gusto".