Murió el músico Raúl Carnota

Sábado 27 de septiembre de 2014  

El músico, autor y cantante, Raúl Carnota, uno de los más grandes del folclore actual, falleció el 27 de setiembre a los 66 años en el Sanatorio Güemes de Buenos Aires, donde fue internado un día antes. Desde sus diversas facetas, como bombisto, cantante y guitarrista, el músico y compositor nacido en el barrio porteño de Almagro el 30 de octubre de 1947 y criado en Mar del Plata, fue un promotor de la música folclórica ya que la asumió con genial originalidad y, por ello, se encargó de subrayar sus posibilidades expresivas.

Lejos de la masividad y de la sumisión al aplauso fácil, pero con un camino consecuente y creativo que lo ungió en un temprano referente para oídos jóvenes y curiosos, Carnota dejó una obra (plasmada desde 1982 en unos 15 álbumes) que es documento esencial de la música de esta parte del mundo.

Carnota llevaba varios meses de internación, primero en un sanatorio, luego en su casa y en estas horas en el Güemes, aquejado de pólipos en la garganta y de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (epoc). Su enfermedad menguaron su andar, pero Raúl no detuvo su marcha y lanzó el cd y dvd “Runa”, donde registró, entre otras piezas, "Artesano del silencio", "Eran las tres de la tarde", "La asimétrica", "Desandando", "La rosa perenne", "El salar", "Como la luz de un talismán", "La llave" y "Camino hacia Quimilí".

Entre algunos de sus logros está, por ejemplo, ser integrante del grupo de Adolfo Ábalos, con quien debutó profesionalmente en 1972. De esa etapa, Raúl recordaba su participación en el espectáculo “El piano en sus tres dimensiones”, que encabezaron Ábalos, Horacio Salgán y el “Mono Villegas porque el jazzero “me dio aire. Me sirvieron sus consejos sobre la necesidad y la importancia de la libertad creativa", reconoció.

Al filo de los 80 lideró su propio proyecto en trío con el fallecido percusionista Rodolfo Sánchez (uno de sus más fieles compañeros de ruta y de músicas) y el pianista Eduardo Spinassi y alcanzó reconocimiento gracias a que dos de sus temas: “Grito santiagueño” y “Salamanqueando pa mí” fueron incluidos por Mercedes Sosa en su disco “Como un pájaro libre” (1983).

Con esa carta de presentación, grabó tres álbumes entre 1983 y 1985: “Suna Rocha-Raúl Carnota”, “Memoria adentro” y “Esencia de pueblo”. La experiencia electrónica de 1987 con “Entre la ciudad y el campo”, dio paso a un prolongado silencio discográfico que recién interrumpió en 1994 con “Contrafuego” donde puso a prueba el cuarteto que compartía con las percusiones de Sánchez, el piano de Lilián Saba y los vientos de Marcelo Chiodi.

Ya por entonces comenzó a tomar distancia de los circuitos formales de los festivales folclóricos porque, indicaba, “ahí no se puede desarrollar una tarea artística". "En los festivales folclóricos lo único que funciona es el aplausómetro, que lleva a tener que hacer temas muy conocidos e interpretados a los gritos para que la gente se enganche y te vuelvan a contratar al año siguiente", decía.

De vuelta tras sus primeras experiencias europeas iniciadas en 1995, regaló “Reciclón” (1998), fruto de otra formación de trío en donde a Sánchez se sumó el bajista Willy González y que incluyó esa declaración de principios que es “La asimétrica” (Yo me suelo aburrir/tocando siempre igual/y me largo a inventar/chacareras con piques de más/.../No me hagan explicar/el ritmo, no señor/yo sólo sé tocar/lo que me sale del corazón/.../Sincopada es mejor/que cuadrada y sin sal.../").