María Martorell antológica

Jueves 7 de noviembre de 2013  

El Museo de Bellas Artes de Salta inaugura el viernes 8 de noviembre a las 20.30, en sus salas de Av. Belgrano 992, la muestra antológica “María Martorell, la energía del color”. La gran artista salteña es reconocida por su trabajo y trayectoria en el ámbito nacional e internacional. Esta muestra es el resultado de un trabajo de investigación realizado por el equipo del MBAS y la curadora María José Herrera, que contempla además la publicación de un libro-catálogo editado por el Fondo editorial de la Secretaría de Cultura de Salta que se presentará en diciembre.

Homenaje a la artista saltelña con una
muestra antológica en Bellas Artes

Contiene trabajos de la colección Martorell, de colecciones particulares y de diferentes museos, y se conforma con una curaduría que pone en valor la variedad e intensidad poética de sus pinturas, la trayectoria de María Martorell ligada a la pintura, pero también muestra al público el interés de la artista en explorar otros medios como el tapiz, la instalación y los objetos.

Con esta muestra que, desde mayo de 2014 se exhibirá en el Centro Cultural Recoleta en Buenos Aires y en los principales museos del país, el Ministerio de Cultura y Turismo rinde homenaje y proyecta a nivel local y nacional a una de las más importantes artistas salteñas cuya firme vocación y prolífica obra contribuyeron a enriquecer el arte y la cultura de Salta.

Martorell es una de las artistas que introdujo en Salta el valor de la pintura moderna con una visión ligada a lo regional y a su historia americana. Así lo demuestran sus cartones para tapices en los que conjuga su imagen con el arte de los talleres de tejedoras de Cafayate y Molinos.

La obra de María Martorell (Salta 1909- 2010) se inserta entre los lenguajes abstractos de la segunda década del siglo XX. A comienzos de los sesenta, Martorell expone en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, en la exposición Ocho artistas constructivos (Brizzi, Espinosa, Lozza, McEntyre, Sabelli, Silva, Vidal, Martorell) que, curada por Jorge Romero Brest, lanza lo que se denominó “la nueva tendencia” de la geometría.

Los colores y el dinamismo de la vigorosa cultura popular urbana de los sesenta, década cargada de optimismo y renovación, se refleja en la producción de Martorell. La expansión del público y las ambientaciones también fueron parte de su interés.

En 1969 expuso La banda oscilante, una instalación con luz negra en la que trabajaba en un registro tridimensional la ilusión de movimiento propia de sus telas. Martorell continuó trabajando en esta línea a lo largo de su extensa carrera, probando nuevas series temáticas, pero siempre alrededor de la exploración de los efectos del color.