El mundo de la pantalla grande este año ha dado de qué hablar, para bien y mal. Aquí el ranking de las películas más olvidables...

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Los cinco peores filmes del 2011

Jueves 29 de diciembre de 2011  |  Video  

El mundo de la pantalla grande este año ha dado grandes películas al mundo. Pero también pequeñas historias que no pasarán a la historia. Aquí el ranking de las cinco películas más olvidables...

  • 1. EL TURISTA

De: Florian Henckel von Donnersmarck
Con: Johnny Depp, Angelina Jolie, Paul Bettany

Qué tiene de malo: El Turista es una película desangelada y eso que apela a distintos géneros para lograr que la historia funcione. Sin embargo, los momentos de acción son anodinos, hay un solo gag medianamente aceptable que lo tiene como protagonista a Johnny Depp - quien además parece actuar a media máquina - y por más que busquemos y busquemos, no vamos a encontrar ninguna escena de tensión sexual entre él y Angelina Jolie. Lo relativa que puede resultar la química entre dos estrellas acá está todo el tiempo sobre nuestras narices, tanto o más que esos planos de Venecia estáticos y frígidos, más dignos de una postal que de una secuencia cinematográfica.

  • 2. LOS PEQUEÑOS FOCKERS

De: Paul Weitz
Con: Ben Stiller, Robert De Niro, Teri Polo

Qué tiene de malo: Ya sabemos que las sagas son un arma de doble filo. Pueden terminar de consolidarse o dinamitar por completo cualquier tipo de atractivo de las entregas previas. En Los pequeños Fockers no me explico cómo Paul Weitz llegó a esto, sobre todo después de que en Los Fockers: la familia de mi esposo había sacado a relucir con destreza la veta cómica de consagrados como Barbra Streisand y Dustin Hoffman. Pero aquí llegamos y resulta evidente que el guión es solo una excusa para exprimir un potencial al que terminamos cuestionando. Como si fuera poco, los personajes secundarios se reducen a una seguidilla de clichés irritantes, especialmente cuando aparece Jessica Alba para arrebatarle al film el poco sentido común que le quedaba.

  • 3. SI FUERAS YO

De: David Dobkin
Con: Ryan Reynolds, Jason Bateman, Leslie Mann

Qué tiene de malo: Cualquier comedia que tenga a Ryan Reynolds y a Jason Bateman (mejor veamos al último en Quiero matar a mi jefe ) como protagonistas y no logre explotar el carisma de ambos es cuanto menos, decepcionante. Sin embargo, lo peor de Si fueras yo es que toma esa suerte de subgénero de "qué haría uno en el lugar del otro" y lo aborda con una pereza y cierto timming de sitcom que lo convierte en un film ya casi obsoleto para el modelo de historia que se cuenta. Una historia que, por otra parte, ya se hizo antes y mejor en esa pequeña maravilla que es Un viernes de locos.

  • 4. AMIGOS CON DERECHOS

De: Ivan Reitman
Con: Natalie Portman, Ashton Kutcher, Greta Gerwig

Qué tiene de malo: Como en el caso de Si fueras yo, acá el problema no es optar por un argumento conocido. El problema es cuando no se tiene nada nuevo para decir sobre eso, especialmente si sos Ivan Reitman y uno como espectador espera más de vos. Otro punto débil de Amigos con derechos es la falsa creencia de que si se muestran a los personajes centrales con dos o tres rasgos superficiales, la identificación va a ser instantánea, como si "complejidad" fuera una mala palabra. Rescatemos, sin embargo, que está Greta Gerwig quien, desde Greenberg hasta Arthur , no para de iluminar la pantalla cada vez que le dan lugar para lucirse.

5. PASE LIBRE

De: Bobby y Peter Farrelly
Con: Owen Wilson, Jason Sudeikis, Jenna Fischer

Qué tiene de malo: Sin dudas, este no fue un buen año para la comedia masculina (a excepción de Qué pasó ayer? II y la mencionada Quiero matar a mi jefe ) ni tampoco un buen año para directores del género que parecen perros mordiendo su propia cola. Ya mencionamos a Reitman, pero el caso a citar es el de los hermanos Farrelly que, bajo mi punto de vista, no hicieron nada bueno desde la subvalorada Amor ciego. Más allá de debatir acerca de si hay gags memorables o no, el error de Pase libre es que muestra a los realizadores renunciando a ese humor, si se quiere, más anarquista, para conformarse con un final entre cursi y moralista. Asimismo, esta es otra película-ejemplo de cómo desaprovechar una gran dupla. ¿Acaso la comedia este año fue patrimonio de la mujer? Basta rever Damas en guerra para corroborarlo.

  • Milagros Amondaray
    Fuente: La Nación