Les Luthiers pierde a Ravinovich

Viernes 21 de agosto de 2015  

El integrante del grupo humorístico musical falleció el viernes 21 de agosto luego de sufrir desde hace un tiempo una delicada situación cardíaca que lo mantenía fuera de la actividad artística. La pérdida de Daniel Rabinovich significa un grave golpe para Les Luthiers, porque él era no sólo uno de sus dos puntales junto a Marcos Mundstock, sino porque además de tener una gracia particular, el personaje que solía encarnar lograba un sincero vínculo con la platea.

Si no era "el tonto" era por lo menos el tiro al aire que siempre entendía lo que quería en sus disfrutables diálogos con Mundstock era capaz de extraer las más sonoras carcajadas con réplicas simples, infantiloides, que en otras bocas no causarían el mismo efecto.

El liderazgo de la dupla se fue asentando con los años; Mundstock y Rabinovich eran "el arco y el violín", como alguna vez se dijo de Stan Laurel y Oliver Hardy, con el terceto restante -Carlos López Puccio, Jorge Maronna, Carlos Núñez Cortés- en un dignísimo segundo plano.

Desde hace algún tiempo se sabía que la salud del músico-actor no era de todo buena, pero nadie imaginaba que las cosas llegaran a mayores: Les Luthiers tiene dos miembros alternativos, Horacio Turano y Martín O’Connor, que sustituyeron a Rabinovich en su gira por Islas Canarias a principios de marzo, mientras el grupo presentaba "Lutherapia".

La llegada de Rabinovich, nacido en Buenos Aires el 18 de noviembre de 1943, a Les Luthiers se produjo en San Miguel de Tucumán, antes que ese equipo fuera tal, cuando un puñado de universitarios -él era licenciado en Derecho y escribano público- presentó un espectáculo de humor dentro de un festival de coros.

Es imposible no recordar el segmento sobre el merengue que mantiene con Munsdtock -uno habla del baile caribeño, el otro de un postre- y en el que entre numerosos desacuerdos Rabinovich introduce el nombre de Esther Píscore como elemento de disparate.

Su capacidad actoral excedió los shows del grupo y apareció en el cine desde la lejana "Espérame mucho" (1983), de Juan José Jusid, hasta "¿Quién dice que es fácil?" (2007), de Juan Taratuto, "Mi primera boda" (2011), de Ariel Winograd, "Extraños en la noche" (2012), de Alejandro Montiel, y "Papeles en el viento" (2015), también de Taratuto, en las que sus apariciones siempre eran festejadas.