Pablo Alejandro Sulic

Lerner con auténtico sentido

Lunes 10 de octubre de 2016  

“Viento dime donde se fue el tiempo/creo que llego el momento de ya no mirar atrás/si una puerta se cerró una nueva se abrirá/si es una cuestión de fe el milagro ha de llegar/siento, y te juro que lo intento pero hay cosas que no entiendo/y me quede sin preguntar en honor a la verdad/yo no sé lo que paso tan solo hay que creer , se que todo irá mejor/y me quedare en silencio y me abrazare a la eternidad y me curaras por dentro”.


“Solo tengo tiempo y libertad no hay mejor canción que la verdad/ es una cuestión de fe es una cuestión de amor/ si no existe otra razón que vivir en libertad/es allí en tu corazón donde me voy a encontrar y me quedare en silencio/y me abrazare a la soledad y me curaras por dentro”.

La letra de su nuevo tema “Hope”, resume de manera muy gráfica el nuevo momento que vive Alejandro Lerner con su nuevo disco

"Autentico", su primer álbum después de nueve años y el número 21 de su carrera, una canción que posee una " visión crítica respecto a cómo nos sentimos, una cédula de identidad de quien soy y quien he tratado de ser".

Letras que se relacionan con la cotidianeidad de un artista que maduró y que vive otras etapas importantes en su vida como la de ser padre. Así lo vivimos y lo apreciamos los que acudimos al Teatro Provincial en la noche del sábado 8 de octubre.

Alrededor de las 21:30 apareció Lerner en el escenario de saco y gafas negras, dominando el teclado con la naturalidad que lo caracteriza, con su voz inconfundible y la facilidad de improvisar que es un sello en sus manos.

Así fue desgranando canciones que forman parte de una generación que lo cantó y escuchó a través de los años, con éxitos como “Volver a empezar”, “Algo de mí en tu corazón”, “Testigo del sol”, por nombrar solo algunos y entre los nuevos “Carta por la dignidad del hombre”, dedicado a la Negra Sosa y que según Lerner, ella tendría ganas de cantar ahora.

Hace unos minutos bajó – ovacionado, como es su costumbre– de un escenario, con un público leal que lo escolta desde siempre y que lo esperaba desde hace 5 años. No fue una noche eufórica, no hubo tantos gritos y bailes, fue más templada, serena e introspectiva (“Dame, la canción” que hizo famosa Luis Miguel es la única que generó que la platea comenzara a bailar y corear), quizás sea lo que transmite Alejandro en este momento: “tengo una madurez fresca.

Quiere decir que estoy maduro, pero no más duro por los años. Me mantengo con capacidad para divertirme, descontracturarme y faltarme un poco el respeto a mí mismo”.

El final comenzó con una imaginativa improvisación en el piano de “Todo a pulmón” (una de las canciones poéticas más influyentes de Hispanoamérica, que tiene su bloque con toda la letra en Ushuaia, en la plaza de los caídos de Malvinas) y que permitió que Lerner a capella sin instrumentos y sin micrófonos, cantara de manera conmovedora: “Que difícil se me hace” /Seguir pagando el peaje /De esta ruta de locura y ambición /Un amigo en la carrera /Una luz y una escalera /Y la fuerza de hacer todo a pulmón”.

Para Lerner la vida es darle valor a ciertas palabras de las que, hasta que no se viven completamente no poseen auténtico sentido, no tienen real significado, recién cuando se las puede sentir con el corazón dejan de ser gramática fría y nada más. Esto es nada más y nada menos que ser “Autentico”.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic