La peor temporada teatral

Miércoles 3 de febrero de 2016  

Una temporada de “dientes apretados” y ajuste se vive en el ámbito teatral en Mar del Plata y Villa Carlos Paz. Productores y protagonistas la definen como una temporada baja en venta de entradas, público renuente, poca rentabilidad y obras que funcionan igual de lo que venían haciéndolo en la cartelera porteña, en lo que podría ser el peor verano de los últimos años.

Algunos hablan de una caída de las recaudaciones respecto de años anteriores entre un 15 y un 20 por ciento y otros la estiran hasta el 30, y también marcan diferencias entre Mar Del Plata y Carlos Paz, con una mejor performance para la villa serrana, acaso porque se constituye en un gran atractor de todo el público cordobés.

"La tendencia de la mala temporada ya es irreversible", asegura categórico Sebastián Blutrach, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales (AADET) en diálogo con Télam en momentos en que concluye el mes de enero y el verano ya supera su cenit.

Por su parte, el productor teatral Carlos Rottemberg, que llegó con varias propuestas a Mar del Plata, dice que "el público disminuyó alrededor del 30 por ciento respecto de las expectativas".

"Es distinto lo que pasa en Carlos Paz y en Mar del Plata -remarca Blutrach-. En Córdoba se produjo una polarización donde los más mediáticos sostienen el éxito de años anteriores y el resto quedó relegado, a diferencia del año pasado en que les fue mejor a todos".

"Mientras que el problema de Mar del Plata -concluye- es que la temporada arrancó muy tarde, producto del ballotage y el cambio de gobierno, obras que estrenaban el 8 de diciembre lo hicieron el 20".

En el mismo sentido se orienta Rottemberg: "la temporada la bauticé como ’atrasada’ y la recaudación general viene en baja respecto del año anterior también porque en la primera quincena de diciembre no hubo estrenos". "En enero -cuenta Rottemberg- hubo un ingreso menor de flujo turístico a Mar del Plata en relación con la temporada anterior y esto no permitió el efecto derrame a las actividades comerciales, entre ellas el teatro".

Blutrach aseguró que "para ir a una plaza como Mar del Plata o Carlos Paz una compañía grande justifica su inversión si hace 10 o 12 funciones por semana y eso es algo que hoy solo logran ’Stravaganza’ y ’Segunda vuelta’ (el show de Artaza, Cheruti y Milone) o Bossi con el ’Bossi Big Bang Show, que no hace tantas funciones pero trabaja a sala llena".

Empresarios y productores teatrales se quejan de la devaluación de Brasil, la inflación, y la elección del país de las garotas como destino de muchos veraneantes nacionales, lo que disminuyó el flujo general de visitantes a los principales destinos turísticos nacionales.

"No hay peor daño para el turismo que la inflación. La gente salió con una cantidad de dinero a vacacionar y cuando llegó se encontró con otros precios", declaró Eduardo Giordano a Télam, dueño de los teatros Luxor, Zorba y Libertad de Carlos Paz, para graficar la situación que se vive en una temporada en la que, dice, hubo que ajustar el precio de las entradas e inventar una serie de artimañas para llevar gente al teatro.

"El éxito del empresario es lo que queda en caja en marzo y hoy la rentabilidad es malísima porque la inflación de diciembre y enero la está absorbiendo el empresario; Carlos Paz puede estar lleno pero la gente no tiene plata en el bolsillo", agregó Giordano.

Productor de obras como "Stravaganza", con la participación de Nacha Guevara y Eleonora Casano, "Shrek El Musical", Los Tekis y "Bailando les doy sueño, el hijo de la danza", con el "Negro" Alvarez, entre otros espectáculos, Giordano puso este ejemplo: "Hoy ’Stravaganza’ está fuera de mercado, porque yo tendrí­a que cobrar entradas de 800 o 1000 pesos y se cobra en promedio 450".

"La temporada viene abajo a nivel general, a nivel teatral está a un promedio de entre un 10 y un 15 por ciento abajo; estamos en el medio de la temporada, tenemos puesta más expectativa en febrero, ya que viene más gente grande, familias y no tanto adolescente como en enero. Esperamos más gente de teatro y menos chico de boliche", concluyó.