Himnos, emoción y transfiguración

Jueves 31 de marzo de 2016  

“Weber, Wagner y Strauss, tres compositores con obras que son himnos a la emoción”, así definió la maestra Nathalie Marín en un anticipo sobre el repertorio elegido para su debut de la próxima semana al frente a la Orquesta Sinfónica de Salta. La nueva directora titular en una entrevista exclusiva con Calchaquimix y Nuevo Diario, describió el espíritu musical de su primer concierto para el público salteño.

Nathalie Marín habla de
su debut con la Sinfónica

La directora francesa hizo un alto de su ensayo de la semana con los músicos de la Orquesta para contar a este medio las connotaciones musicales sobre las tres obras que dirigirá en su primer encuentro que tendrá lugar el próximo viernes 8 de abril, a las 21.30, en el Teatro Provincial de Salta, con entrada libre y gratuita.

“Este concierto es un homenaje al repertorio alemán”, dijo. “Vamos a empezar con la Obertura Der Freischürt (El Cazador Furtivo), de Carl Maria von Weber, que es la primera ópera romántica del repertorio Alemán. Después vendrá “Preludio y Muerte de Amor de Tristan e Isolda”, de Richard Wagner y vamos siguiendo en la historia de la música para terminar con “Muerte y transfiguración”, de Richard Strauss”, detalló.

“Son obras para una gran orquesta. Quiero hacer descubrir al público obras que son emocionantes; de seguro les van a gustar. Sé también que son difíciles técnicamente, pero creo que está bien poner un objetivo difícil para empezar”, destacó.

Marín con predisposición y simpatía relató que las tres obras tienen una filiación. “Strauss se inspiró mucho en Wagner con su manera de trabajar en la composición. Son himnos a la emoción, no solo a la emoción dramática, sino a la emoción de transfiguración, de algo espiritual que da una visión larga del futuro”.

“Si bien habla de la muerte, no se trata de una muerte como un fin. En realidad no son tan tristes como parecen, tienen mucha intensidad. Hay mucho drama pero con esperanza, con esa esperanza de Strauss que la muerte no es solo muerte, es también transfiguración”, concluyó.