García Márquez digital

Lunes 18 de enero de 2016  

Detrás de escena del proyecto que se compartirá en todo el mundo. Dos especialistas de Austin cumplieron con su palabra de que "cualquiera podrá consultar el archivo digital sobre Gabriel García Márquez" y hace poco anunciaron el inicio de su digitalización, como pregonaron apenas adquirieron los derechos de la vida del autor.

A días de anunciarse el comienzo de la digitalización del archivo personal -entre 24.000 y 25.000 textos e imágenes- del premio nobel de literatura Gabriel García Márquez, las especialistas Jen Tisdale y Liz Gushee, integrantes del centro Harry Ransom en Austin que posee el archivo, están a cargo de la titánica tarea que se completará en noviembre de 2017 para lanzarlo en la red, en un proyecto que definieron como muy "abarcativo, poco habitual, sin precedentes".

Más de 75 cajas con documentos, manuscritos de trabajos publicados e inéditos, cartas, 43 álbumes de fotos, 22 cuadernos de recortes, material de investigación, notas y guiones, entre cientos de perlas de una de las figuras clave en la cultura de América Latina arribaron en noviembre de 2014 al prestigioso Centro Harry Ransom, de la Universidad de Texas.

Este tesoro único y universal, en manos estadounidenses por decisión familiar, y por el que, según trascendió, ni el gobierno colombiano ni el mexicano insistieron conservar, es la morada final del legado privado de García Márquez, quien durante décadas tuvo prohibida la entrada a ese país por "actividad subversiva", una situación que concluyó en 1995 cuando Bill Clinton le concedió el visado.

Detallaron el proceso que concluirá con un lanzamiento mundial online. Para los más ansiosos ya subieron (hrc.contentdm.oclc.org/c) el audio y el texto del discurso cuando recibió el Premio Nobel, los primeros manuscritos con correcciones de novelas como Crónica de una muerte anunciada y El amor en los tiempos del cólera, una carta a Jimmy Carter pidiendo por la vida del boricua Andrés Figueroa-Cordero y otra a Salman Rushdie.

"El plan -detalló- es digitalizar por etapas, empezar por los manuscritos de los borradores de sus obras, luego las notas de un libro sobre Cuba que nunca escribió, después una selección de más de 100 fotografías tomadas de 43 álbumes que ilustran su vida a lo largo de casi nueve décadas, después pasaremos a digitalizar los 22 libros con apuntes que detallan con minuciosidad su obra y su trabajo y, finalmente, sus objetos de la ceremonia del Premio Nobel y los nueve pasaportes en los que si figuran sus viajes por el mundo a partir de 1957".

La venta del archivo, por la que trascendió un valor de 2.2 millones de dólares, fue negociada por el implacable Glenn Horowitz, el mismo que vendió los papeles privados del presidente Franklin Delano Roosevelt, los de Norman Mailer y los archivos de Watergate.

La familia -su viuda Mercedes Barcha y sus dos hijos- no tenían intenciones de venderlo al mejor postor, sino que confiaron en el Harry Ransom por su reputación para preservar archivos literarios, de hecho allí están los acervos de otros pesos pesados de la literatura mundial como George Bernard Shaw, Ernest Hemingway, J. M. Coetzee, Jorge Luis Borges, William Faulkner y James Joyce.