Francella vuelve a la comedia

Martes 13 de agosto de 2013  

El actor Guillermo Francella ganador de un Oscar, vuelve a la comedia de la mano de Marcos Carnevale, con “Corazón de león” que se estrena el jueves 15 de agosto en los cines de todo el país. Con la actriz Julieta Díaz, protagoniza una comedia liviana donde interpreta a León Godoy, un arquitecto carismático, pero que mide 1,36 metros. El personaje de Francella tendrá que lidiar con los problemas cotidianos por su estatura y seducirá a Julieta.

Francella en “Corazón de León” tuvo que mirar la vida desde más abajo. Hacerse minúsculo, filmar arrodillado, reducirse para contar la grandeza. Con su metro setenta y dos encarnó a León, de un metro treinta y seis. La línea que el actor sigue en sus últimos filmes es la de la intensidad dramática. La búsqueda de justicia en “El secreto de sus ojos”. La ceguera en “Los Marziano”.

Aquí se adentra en el tema de la discriminación y el dolor al rechazo. Un viaje a lo que sucede cuando uno se enamora de quien no es aceptado por la mirada social. El director de "Elsa y Fred" y "Viudas" Carnevale, retorna en este filme al cine con una inusual comedia romántica. Francella y Diaz protagonizan juntos, una historia de amor que intentará superar los prejuicios propios y ajenos.

Ivana Cornejo (Julieta Díaz) es una exitosa abogada dedicada a los litigios de familia. Desde hace tres años está divorciada de Diego Bisoni (Mauricio Dayub), también abogado y socio del estudio Cornejo/Bisoni. Tras la pérdida de su celular, Ivana recibe la llamada de alguien que lo encontró, con intenciones de devolvérselo. Es León Godoy (Guillermo Francella), un arquitecto de gran renombre con una personalidad arrolladora: simpático, galante, carismático… y también divorciado.

En la charla telefónica que mantienen se establece una empatía inquietante y ambos sienten un inmediato interés. Durante esa misma charla coordinan para encontrarse al día siguiente en una confitería y allí concretar la devolución del celular. Ivana es la primera en llegar. Unos minutos más tarde arriba León y, al verlo, Ivana queda perplej a. León es todo lo que ella percibió, pero mide 1,35m. Es el hombre perfecto, pero… demasiado bajo.

A partir de ese encuentro, Ivana buscará superar esos cuarenta y cinco centímetros que le faltan al hombre de su vida. Así se enfrentará a las convicciones de una sociedad implacable y a sus propios prejuicios, que exigen a los hombres el éxito económico, profesional y esos ineludibles ciento ochenta centímetros de altura.