Fito Páez, reflexiones a los 50

Sábado 9 de marzo de 2013  

Con tres álbumes en ciernes y una primera novela a punto de publicación, el rosarino celebrará el próximo miércoles 6 de marzo sus 50 años de edad, sostenido en la premisa de hacer sin detenerse en balances ni en la reflexión acerca del paso del tiempo y que sintetiza como “una vida en la búsqueda del amor”.

Tres discos y una novela

Páez busca en esta entrevista su equilibrio entre la reflexión y la piel. “Nací en el 63/con Kennedy a la cabeza/una melodía en la nariz/creo que el aire estaba raro/mediaba marzo…”, se desnudó un jovencísimo Fito en la canción inaugural que dio nombre a su álbum debut “Del 63”, editado en 1984.

Veintinueve años después de aquella confesión hecha canción, el artista asegura que “no hay balance ni a palos, ni tampoco hago reflexiones sobre el paso del tiempo”. El hacedor de una discografía signada por títulos como “Giros”, “Ey!”, “El amor después del amor”, “Moda y pueblo” y “Rodolfo”, subraya que “la prioridad está puesta toda en lo afectivo, en el amor hacia los niños y hacia la gente que uno ama. Ese es como un foco muy claro con cada vez menos boludeces”.

Metido de lleno en el hacer que lo rige, el autor de los filmes “Vidas privadas” y “¿De quién es el portaligas?” espía el futuro inmediato surcado por tres placas y comenta “yo no hago músicas para los discos, todos los días voy cocinando algo”. Aunque su profusa labor artística tiene el eje puesto en la música -pero ya llegó dos veces al cine y este año se probará en la literatura- Fito asevera que “también me dejo los silencios que son muy importantes”.

Al respecto apunta que “los primeros silencios te meten un poco de miedo pero eso no existe, les digo a los pibes que están empezando que eso nunca se acaba, no existe la crisis de la página en blanco. Lo peor que te puede pasar es sentarte en una plaza a escribir lo que te rodea. Lo fundamental es que no escribas para la historia, escribí para vos”.

Del consejo general a su propio universo creativo, señala que “los discos, las pelis y ahora la novela es toda la obra. Puede no gustar un disco pero para mí es todo”. “De todas maneras, no pienso mucho en esas cosas -redondea- solamente las pongo en marcha y es hermosa esa incertidumbre que en lugar de generarme angustia me genera placer. Quiero que las cosas vayan andando porque no tengo planes de conquista”.

A distancia de toda posible reseña biográfica, insiste con que “yo no me escucho una vez que hago un disco porque no me da ganas, para mí ya está. Hubo un momento en el que comprendí algo y me dije `si no te gustó hacé otro`, y me parece que si en ese momento fuiste eso, amate”.