Exquisita experiencia musical

Pablo Alejandro Sulic

Sábado 31 de marzo de 2012  

La experiencia sensorial que vivimos la noche del jueves 29 excede la capacidad de las palabras para describir estados emotivos. La marimba en las manos mágicas de Borzone es una serie de objetos sonoros que poseen una vida propia fuera de él, una suerte de prolongación de su yo, de su aquí y ahora, de su ser, de su cuerpo. Hizo de la bellisima, melancólica, acuatica, fresca, vigorosa música de Rosauro, del que anhelamos escuchar mucho más , un modo de expresión, de organización de sus propios deseos, aspiraciones, emociones, un modo de producir estados de ánimo.

  • Concierto de la Orquesta Sinfónica de Salta. Dirección de Jorge Lhez. Jueves 29 de marzo. Repertorio: música latinoamericana con dos estrenos: Colores de la Cruz del Sur de Esteban Benzecry y Concierto para marimba y orquesta de cuerdas de Ney Rosauro, con el músico cordobés Aníbal Borzone como solista en marimba, y "La noche de los Mayas" de Vicente Revueltas.

Gracias a esa corporalidad virtual, pudimos vivir la experiencia cinética de ver de alguna manera la música, de tocarla, de aprehenderla y por medio de ella entrar en un espacio virtual. La obra en sí tiene el exotismo en su propia esencia, una combinación de colores vibrantes.

Mientras tanto la orquesta no se sintío casí, acunando, acariciando las melodías que partían de las baquetas endiabladas de Borzone. logrando un espacio para la expresión de un sentimiento suave. Unas palabras para la técnica de este invitado de lujo, sus manos bailan con ligereza mercurial y velocidad impresionante a través del teclado. El abanico de sonoridades desde el toque tenue, hasta las sonoridades plenas no tiene parangon.Hay momentos sublimes en este concierto en que las texturas etéreas se corresponde con un latido neoromántico pero sin exceso de énfasis. Hay música fabulosa aquí - por delante de las exigencias técnicas trascendentales-, dentro de dificultades terribles, seguidas de una delicadeza minima.

Fantástica en las manos seguras y expertas de Lhez sonó La noche de los mayas, con una línea de percusión inspirada y medida. El enorme grito masivo con que comienza y termina la obra fue absolutamente conmovedor con toda la orquesta a pleno. La noche de Jaranas , un tipo de danza heredada de los tiempos de la conquista española de México fué brillante, ardiente y embriagadora con dificilícimos ritmos cruzados. Muy onírico el solo de flauta (Tiburcio) acompañado por el el tambor. El final la Noche de Encantamiento es una vidriera de lo que se puede hacer con la sección de percusión, con violentos y obsesivos patrones rítmicos que llegan a la orgía y frenesí de una ceremonia maya.

La obra de Benzecry sorprendío gratamente con temas tímbricos que se expanden exuberantes, y flotan sin resolverse. La obra apela a todo tipo de recursos compositivos vàlidos para pintar colores sonoros, convirtiéndose en una mùsica a veces intensa, a veces expresiva y enfática e incluso conmovedora.

El programa muestra un deseo de cubrir un repertorio poco transitado del que la orquesta tiene deudas pendientes, en este sentido la inclusión de estas obras es perfectamente comprensible y muestra la inquietud saludable del director. Queremos escuchar mucho más.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic