Enrique Roel culpa a Ovejero

Jueves 23 de febrero de 2012  

Ahora las culpas van y vienen. Una renuncia ahora genera polémica y en Cultura el escándalo crece. Aquí la otra campana de la ida de Enrique Roel de la Orquesta Sinfónica de Salta. Los motivos esgrimidos por el ex director en un documento, confirman las fallas de gestión del abogado Mariano Ovejero en el área de Cultura de la Provincia.

Trascendió a los medios el contenido de la carta de la renuncia del ahora ex director titular de la Orquesta Sinfónica de Salta. Cuando se le consultó sobre si es realmente o no su carta de renuncia. No lo desmintió, pero afirmó no saber cómo llegó a manos de la prensa.

Lo remarcó Calchaquimix en varios artículos. Esta vez Roel, que nunca habló del tema con la prensa sobre los 8 puntos que cuestiona en su renuncia, prácticamente responsabiliza al Ministro Mariano Ovejero de obligarlo a dejar este vacío en la dirección de la Sinfónica, sobre la marcha de la temporada 2012.

La nota dirigida al ministro de Cultura y Turismo, Mariano Ovejero, y fechada el 16 de febrero de 2012, hace referencia a una “lista de temas fundamentales que solicité se resolvieran, por ser necesarios para definir la continuidad de mi gestión artística y administrativa”, que el ex director de la Sinfónica habría entregado al Ministro y también al secretario de Cultura Sergio Bravo, en una reunión mantenida con ambos funcionarios el 8 de febrero, dos días antes que la Orquesta iniciara su temporada 2012 en La Caldera.

El listado, conformado por 8 puntos, toca muchos de los temas que fueron motivos de crítica a la gestión de Enrique roel frente a la Orquesta, entre ellos el de una programación por temporada, así como de las partidas presupuestarias, los cuales ocupan los dos primeros puntos:

“La necesidad de saber con qué partida presupuestaria aprobada cuento, al menos para los 4 primeros meses, para definir sin variantes, el repertorio e invitados de la temporada en cuestión, presentada en Noviembre 2011”.

La programación está pero no se publica

“Que se publique la programación anual de manera oficial y definitiva, evitando críticas que recaen sobre mi persona si ser responsable de la falta de publicación”.

El ex director también exige “que se me comunique y consulte, en virtud del cargo que poseo, las fechas solicitadas por instituciones, empresas o proyectos particulares que estén por fuera de la temporada oficial de la orquesta y que influyan o afecten la misma, antes de otorgarlas”.

Al respecto, Roel argumenta en la nota: “Las temporadas son ciclos que deben presentar una programación en la que el Director Titular es parte activa durante toda su gestación. Al momento de programar fechas, no es profesional que el mismo se deba adaptar a fechas tomadas previamente sin consulta, y sin tener en cuenta si afectan o no la calidad de las presentaciones de la Orquesta”.

En la nota Roel pone como ejemplo de esta situación “el mes y días otorgados a la Zarzuela prevista para este año, cuya última función es el día 19 de mayo (en la Web del Teatro Provincial está programada hasta el 20), 5 días antes del concierto del 25 de mayo con el agravante de contar con el teatro para ensayar a partir del 22 ya que se necesitan como mínimo 2 días para desmontar escenografía”.

Fallas de comunicación

Otro punto que molestó al ex director fue que no se respetaba su jerarquía en la cadena comunicacional, “ya que cambios realizados por el Ministro en fechas ya programadas, me fueron comunicadas por personal a mi cargo”. Roel esgrime que estos protocolos son “las características profesionales comunes en cualquier parte del mundo y el país”.

El mismo Roel se encarga de aclarar en la renuncia por qué no se tuvo en cuenta su condición profesional. Según el ex director fue cuestionado cuando viajó a Ecuador a dirigir la Sinfónica Nacional de ese país: “Solicitarle al Director, que aclare si cobra o no cachet por estas presentaciones, para realizarle el descuento correspondiente a su sueldo por los días en que realiza actividades como jurado o director invitado o en su defecto que solicite licencia sin goce de sueldo, es desconocer las características y el prestigio del cargo de director de orquesta obtenido por concurso y resulta ofensivo”.

Otro punto sensible, sería el rechazo de dos proyectos de óperas. En la nota Roel lo explica así, mientras que critica presuntos privilegios hacia quien fue su director Asistente, Jorge Lhez: “Es inconcebible que un director asistente tenga fechas, presupuestos y títulos otorgados antes de comenzar la programación de la temporada siguiente, y el director titular, como es mi caso, deba negociar la posibilidad de presentar obras mayores del repertorio escénico tales como las Óperas Rigoletto y Madame Butterfly; cuyo presupuesto, fue rechazado en las temporadas 2011 y 2012 de manera consecutiva”.

Por último Enrique Roel destaca: “Los ítems expresados anteriormente se suceden desde el principio de mi segundo año de gestión, y fueron ganando terreno y espacio durante todo el año pasado. Mi continuidad en el cargo me es imposible ante la falta de resolución a estos requerimientos. Por estos motivos, renuncio al cargo de Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Salta”.

¿Quien dice la verdad?

Enrique Roel asegura en su renuncia que él programó las temporadas (2010, 2011, 2012), pero que nunca fueron informadas. Destacó que en la temporada 2011 realizó frente a la Orquesta más de 35 conciertos entre los meses de marzo y diciembre, lo cual computa unos 6 conciertos por mes, aclaró.

También desmintió el hecho de que él no se hubiera radicado en Salta, ya que lo puede comprobar a través de contrato inmobiliario, pero señaló que es tiránica la exigencia que se le hace al director de la Orquesta, respecto a su estadía, ya que todo director de Orquesta tiene que cumplir siempre con compromisos artísticos que tienden al desarrollo de su carrera.