El último "samurái" de Las Pampas

Jueves 25 de septiembre de 2014  

Horacio Guarany, uno de los últimos “Samurai de las pampas” argentinas que, quizás por falta de nuevos valores para la renovación en la música popular, una y otra vez regresa, reafirmando su teoría que un cantor nunca ni se calla. Con su carga de años de vida y una experiencia de 55 años en el escenario, parece impensable, pero Garany regrese y se presenta el viernes 26 de setiembre a las 22, en el ND Teatro de Buenos Aires, por demanda de localidades por funciones agotadas. Reconocido como el "ídolo de multitudes", después renacer en primavera y venir de actuar en Quequén, Mar del Plata, Córdoba y Tucumán.

Este cantor del pueblo que no para ni quiere bajarse de los escenarios del país, llega de nuevo a uno de los teatros más emblemáticos de Buenos Aires para un recital lleno de historia, leyendas y canciones ante un público irrenunciable de devoción y cariño.

Mientras, se prepara una muestra, libro y documental acerca de su obra, y tras un exitoso regreso a la pantalla grande como principal actor en la película “Un grito en la sangre” del director cordobés Fernando Mussa, Guarany se muestra vital y muy feliz con el cariño de sus seguidores. “La gente hace que a todos los lugares donde vamos estén llenos. En algún momento pensé en retirarme, pero no puedo hacerlo porque en casa me aburro (risas)", manifestó Guarany.

"Lo que sí no hacemos son giras largas, como recorrimos el país tantas veces en estos 55 años de trayectoria. Ahora son actuaciones cada 20 días, tranquilas, pero haciendo lo que nos gusta", agregó el creador de "himnos" del canto nativo.

El cantautor comentó además que "no tengo un repertorio que preparo por anticipado. A esta altura de mi vida salgo a cantar y a contar anécdotas de mi carrera y, entre cuento y cuento, sale alguna zamba, una chacarera y hasta un chamamé que seguramente el público querrá escuchar".

Entre esas composiciones se encuentran clásicos como "Si se calla el cantor", "Piel morena", "Romance de Plumas Verdes" (nombre de la quinta donde vive en Luján), "Yo tengo un amigo nuevo", "Puerto de Santa Cruz" y "A Jacinto Piedra", entre tantas otras.

"Me siento con las mismas ganas que cuando comencé, allá por 1949, pero claro, con algunos años más (risas), pero con la fuerza y el aliento de la gente que me llevó al lugar donde estoy hoy y que ojalá sirva para que otros jóvenes, que hay y buenos, continúen el camino del folclore argentino", destacó.

Finalmente y entusiasmado porque continúa con su representante Rubén López construyendo un teatro en Luján, dijo que "estamos en un mundo tan convulsionado que muchas de mis canciones siguen actuales, pero en los teatros, clubes y distintos escenarios trato de que la gente se vaya satisfecha y por un rato canten conmigo y dejen a un lado las penas".