MUJERES

El teatro debate y la violencia de género

Patricia Monserrat Rodríguez

Lunes 26 de noviembre de 2012  

“La violación de Lucrecia” se presentó el sábado 24 de noviembre en una sala emblemática – El Salón Auditórium- por la carga simbólica con la que la gente asocia a este espacio. Un espacio de resistencia cultural y de intercambio de ideas políticas. Seguramente a partir de estas representaciones se improvisó “un debate” del Foro de mujeres por la Igualdad de oportunidades y Ratt (Red Alto el Tráfico y la Trata de mujeres), en el que se conmemoró el Día de la violencia de género.

La obra es un poema de Shakespeare que data de 1594, traducida, adaptada, actuada y dirigida por la actriz porteña Mónica Maffia. Fue notable la cantidad de instituciones gubernamentales y ONGs que apoyaron la presentación de esta obra teatral en Salta; la actriz y directora se ocupó de mencionar los auspicios al final de la función y previo al debate conducido por la licenciada Violeta Carrique de la Comisión de la Mujer de la Universidad Nacional.

Llamó la atención el didactismo de la obra, la adecuación casi perfecta del texto de Shakeaspeare con las actuales temáticas y hechos de violencia contra la mujer. Más que por lo artístico la obra se destaca por ser una producción hecha para enmarcarse en este tipo de teatro social y educativo- reflexivo.

El peso de lo artístico de la obra radica exclusivamente en el texto, muy bien traducido ya que ha conservado lo esencial poeticidad del bardo inglés, y en la puesta lumínica que subraya los momentos claves de la puesta.

El trabajo actoral se limitó al relato e interpretación de los momentos trágicos de la historia de Lucrecia, una joven noble de castidad celebrada que es violada por el príncipe Tarquino, el que haciéndose pasar por su marido se introduce en su cama, provocando la culpa de la honra en la mujer. Lucrecia humillada pide a su marido Colatino y a su padre que la venguen para luego suicidarse.

El poema relata un motivo de larga tradición literaria y culmina con la recreación escénica de “un cacerolazo” en el que Colatino y Bruto, marido y amigo, encabezan una rebelión popular al estilo Fuenteovejuna o María Soledad Morales para derrocar al rey y expulsar al hijo autor de la ofensa.

La temática del poema aborda tanto este hecho en particular como todos en los que la mujer resulta ser una ofrenda de guerra, un objeto a ser usado y humillado por el poder masculino, tiene también una lectura política y provoca la emoción y el deseo de justicia en el auditorio. Todo esto emerge de la obra en línea directa, sin tapujos o metáforas.

La fábula es atravesada por el discurso de género, desde sus orígenes y hasta la actualidad. Seguramente este didactismo tan oportuno motivó la realización de un debate que no explicitó la posibilidad de no participar, en una virtual “encerrona”.

Se apeló a la conciencia solidaria de la gran cantidad de mujeres que acudieron a ver la obra y se instaló sin más ni más el debate. Es cierto que el tema amerita más de un momento de reflexión, discusión y acción pero también creo que hay oportunidades y modos de generar una adhesión más democrática.

  • Patricia Monserrat Rodríguez
    labutacateatro@yahoo.com.ar