El siniestro clan de los Puccio

Miércoles 12 de agosto de 2015  

El filme “El clan” de Pablo Trapero en su “Avant Premiere” en el Hoyts se vio en Salta a sala llena con el auspicio del Nuevo Diario. La producción que competirá por el premio León de Oro del Festival de Venecia, recién ingresa el jueves 13 de agosto como estreno oficial, al circuito de salas de cine de todo el país, con el protagonismo de Guillermo Francella y Peter Lanzani.

La trama se desarrolla en la Argentina a comienzas de los años ‘80. Detrás de la fachada de una típica familia del tradicional barrio de San Isidro, se oculta un siniestro “clan” dedicado al secuestro y asesinato. Arquímedes, el patriarca, lidera y planifica los operativos. Los integrantes de la familia son cómplices en mayor o menor medida de este accionar macabro del cual obtienen de los suculentos rescates pagados por los familiares de los secuestrados.

Alejandro, el hijo mayor, estrella del club de rugby “CASI” (Club Atlético de San Isidro) y jugador del mítico seleccionado Los Pumas, se somete a la voluntad de su padre para identificar posibles candidatos y se sirve de su popularidad para no levantar sospechas.

Arquímedes, el personaje interpretado por Francella en "El clan", había armado una banda con “colegas militares” en la decadencia de la última dictadura cívico-militar, en situación de “mano de obra desocupada”. Sus cómplices eran dos de sus hijos veinteañeros, Alejandro, jugador de rugby y Daniel, recién regresado de Australia, además de tener la colaboración de Epifanía, su esposa, y la mirada de soslayo de sus hijas.

Basado en una historia real, el accionar tenebroso terminó con el grupo encarcelado con Arquímedes y Alejandro a prisión perpetua y Daniel a 13 años de prisión. No obstante huyó al exterior, pero pudo volver al país en el 2014, con la causa prescripta. Por su parte, el rugbier tras varios intentos de suicidio, murió luego de ser liberado a los 49 años y su padre, que gozó de libertad por su edad, falleció a los 84, luego de recibirse de abogado en General Pico.

A Francella le tocó componer el personaje más difícil de su carrera. Según los vecinos testigos era un hombre de frialdad temeraria, estricto con su familia, capaz de cometer atrocidades y mentir descaradamente sin que se le mueva una ceja, tal como lo interpreta el actor.

"Fue muy difícil transmitir esa oscuridad, meterse en la piel de Arquímides Puccio fue asfixiante. Siempre lo hablábamos con Trapero, tenemos que hacer tal escena, lo sabíamos, pero había que meterse con patas y todo, y con Peter (Lanzani), que es un chico con notable talento, lo hacíamos. El rodaje terminaba pero el fantasma, de alguna forma, quedaba por ahí", contó el actor sobre el filme.