PARALELO 33°

El ritmo en estado puro

Pablo Alejandro Sulic

Lunes 24 de septiembre de 2012  

Durante miles de años, grupos de personas alrededor del mundo han tocado música con instrumentos de percusión, en rituales, danzas, ceremonias, y diversión. Pero el concepto de grupo musical para dar conciertos como entidad independiente no está presente en la música occidental, salvo claro está por Paralelo 33°. Cuando pensamos en un concierto de percusión podríamos imaginar que en algún momento podemos caer en la monotonía textural o melódica. Nada más alejado de la realidad.

Trío Paralelo 33°

  • "Paralelo 33º". Concierto del Mozarteum Argentino filial Salta. 21 de septiembre de 2012, en la sala del Teatro de la Fundación Salta.
    Trío integrado por Martín Diez, Fabián Keoroglanian y Pablo La Porta.

El ritmo es por antonomasia la base primigenia de cualquier música, y con él se puede hacer magia, movilizar emociones, cuerpos y estados emotivos. Por ejemplo escuchar la marimba o el hang o los platillos o lo que sea que suene en las manos de los percusionistas alcanza en algunos momentos el estado ritual de pueblos antiguos.

El ensamble de Diez, Keoroglanian y La Porta tiene una capacidad creativa natural para improvisar no solo desde la notación convencional sino a partir de cualquier melodía o ritmo que se cuele en el medio ambiente del grupo con total espontaneidad.

En sus conciertos resulta difícil definir claramente los territorios entre improvisación, composición e interpretación y eso es muy fructífero, ya que el fin último es producir música que moviliza. Impactante los temas de Pablo La Porta “Amares y Time” que recrean una puesta experimental de ritmos complicadísimos con medios de hechura casera, juegos con la oscuridad, matices sutiles y conmovedores que nos obligan a escuchar más allá de la superficie de la música para ser recompensados estéticamente.

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Paralelo 33° en concierto

La obra de Cage que brilla con una luz postminimalista dejando al desnudo el virtuosismo descarnado del trío, o Afro-blue en donde las figuras rítmicas se superponen, se acumula y se rompen en ráfagas de contrapunto rítmico.

Seguir en el escenario a Paralelo 33 implica atención concentrada que involucra y compromete a los oyentes en una delicia rítmica, en un collage de sonidos que crecen de modos insospechados y se van agregando a nuestros oídos.

Paralelo 33 nos introduce en nuevos territorios sonoros con el uso de la percusión, nos lleva de la mano a espacios eclécticos, abre nuestros oídos a el gamelan javanés en una fascinante mezcla de interacción temática y el pulso, a permutaciones constantes de tono e intensidad emocional, a ritmos cruzados que nos dejan sin aliento.

El cantante indio Pran Nath dijo en alguna ocasión que no hay dos respiraciones iguales, nosotros agregamos, que con Paralelo 33 no hay ritmos que sean idénticos a otros, más bien cada uno es una experiencia novedosa e insuperable.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
    pablo.sulic@gmail.com