EL ENCUENTRO

El retorno sinfónico de Dino Saluzzi

Domingo 30 de septiembre de 2012  

Figura extraña y hasta incómoda en los circuitos del tango y el folclore, del que es tal vez su mejor exponente, el salteño Dino Saluzzi reapareció anoche en la escena musical porteña para estrenar su obra "El encuentro" junto con la Orquesta Sinfónica Nacional en el Auditorio de Belgrano, espacio tradicional de la música académica.

Buenos Aires. (29 de Set. 2011) El paisaje norteño del noroeste argentino permanece presente en las composiciones de Saluzzi, incluso en aquellas más heterodoxas y afirmadas en los contornos del sistema tonal, pero -aun así- la música del bandoneonista de Campo Santo ha sido desterrada de los espacios folclóricos a los que alguna vez perteneció.

Sea por imperio de la época, la ignorancia o un exceso de celo en la defensa del propio Saluzzi, el desenlace es claro: son contadas las veces que el salteño -radicado definitivamente en Buenos Aires luego de extensas temporadas laborales en Europa- se presenta en público.
La obra "El encuentro", grabada en Amsterdam, Holanda, en 2009, junto con la alemana Anja Lechner en cello, Félix Saluzzi en saxo tenor y el soporte The Metropolole Orchestra, fue interpretada anoche en Buenos Aires por primera vez.

En bateas especializadas circulaba el álbum, editado por el sello alemán ECM, pero la versión ofrecida en el Auditorio de Belgrano fue sometida a reescrituras que alumbraron la aparición del clarinete en lugar del saxo, entre otros arreglos.

Persiste un abordaje delicado, sin notas innecesariamente dobladas. "No hay que agredir con la música", explica Saluzzi.

"El encuentro" tuvo como prólogo la “Suite Nro. 2” del compositor ruso Sergei Prokofiev, elaborada para el ballet shakespereano de Romeo y Julieta, que luego cobró autonomía en las salas de concierto.
Fue un exordio pertinente por el sentido programático de la obra de Prokofiev, aunque los títulos del salteño que forman parte de "El encuentro" tienen un carácter evocativo menos explícito.

Si Prokofiev señala la muerte de Julieta con un adagio en tono menor o su juvenil compromiso con un minué de las maderas; en la música de Saluzzi las citas asumen un carácter menos explícito, más abstracto.

Las referencias al pasado del "Vals de los días" remiten a un tiempo indeterminado; los vínculos de la sección "El encuentro", que dan nombre también a la obra en forma integral, invocan una conciliación sin coordenadas precisas.

En ese sentido, "Navidad en los Andes", la última obra de Saluzzi, es todavía más próxima a la “Suite Nro. 2”.

"En el Vals de los días" el bandoneón del salteño entregó una melodía que, en línea con la estructura tradicional de las obras clásicas, luego fue reexpuesta -con deliberada imperfección- por los restantes instrumentos solistas.

A continuación se interpretó el título homónimo "El encuentro" estructurado desde el contrapunto entre Saluzzi y el violoncello de José Araujo, una sociedad que desplazó al clarinete de Félix Saluzzi a un lugar incidental.

La sala repleta del Auditorio de Belgrano celebró la conjunción entre la sonoridad universal de lo clásico con los aires norteños -y tangueros en el caso del título "En encuentro"- enhebradas en un mismo discurso.

La Orquesta Sinfónica Nacional, el soporte necesario para la realización de esta comunión, volverá a los escenarios el 5 de octubre a las 20 en el mismo lugar con un programa que incluirá a Luis Zubillaga, Maurice Ravel y Sergei Rachmaninoff. El próximo contacto de Saluzzi permanece en la incertidumbre.

Fuente: Télam