¿El ocaso de Luis Miguel?

Martes 10 de marzo de 2015  

No llegó a un show y al concierto siguiente se presentó tarde. Además, se redujeron los conciertos en la última gira “Deja vu”. Acostumbrado a recibir durante décadas un rosario de halagos, piropos e interminables ovaciones, hoy Luis Miguel parece que se enfrenta al ocaso de su carrera.

En su última presentación recibió un sinfín de críticas y hasta abucheos de su propio público, evidentemente cansado de su declive artístico y de los desplantes que el intérprete de "No sé tú" les vino propinando en los últimos tiempos.

Todo empezó en febrero de este año en Mérida, México, cuando Luis Miguel nunca llegó a un concierto de su gira “Déja vu”, y dejó a miles de fans con la entrada en mano y sin ningún show a la vista. Pero continúo el fin de semana pasado en el DF, cuando los aplausos que solían acompañar sus actuaciones se transformaron en abucheos y protestas por los escasos 50 minutos de recital, el retraso de 45 minutos con el que se presentó en el escenario y las irritantes pausas entre tema y tema que terminaron enervando a los presentes.

No es lo único, también se suman la difusión poco auspiciosa que tuvo la gira al momento de su anuncio, cuando hubo una invasión de memes burlándose del sobrepeso del cantante.

Y es que Luis Miguel, el gran divo de la música, el cantante capaz de vender más de 100 millones discos y de permanecer en las altas esferas del éxito durante más de 30 años, ya no es lo que era.

Acostumbrado a ser el número uno, una gran estrella de la música cuyo éxito es ajeno a los escándalos en los que se veía involucrado (como la paternidad de Stephanie Salas, que no reconoció hasta casi 20 años después), esta nueva realidad no debe caerle nada bien al cantante. "Está en su habitación metido emborrachándose y drogándose", expresó por ejemplo uno de los organizadores del fallido concierto en Mérida, harto de la conducta del cantante (que igual, mediante un comunicado, justificó su ausencia a partir de problemas de su avión privado).

Los números hablan por sí solos: Con su gira “Déja vu” ofrecerá 63 conciertos repartidos en 33 ciudades de cinco países, mientras que en su anterior gira, Cómplices, ofreció 91 shows a lo largo de 41 ciudades de ocho naciones diferentes. Y si bien su forma de vida sigue siendo de lujos y ensueño, su aura ya no brilla como antes. Las críticas ensombrecen su figura y sus seguidores, aquellos que durante décadas lo encumbraron en el éxito, dejaron de jurarle fidelidad eterna.