"El ardor" de la tierra

Miércoles 3 de septiembre de 2014  

El director argentino Pablo Fendrik regresó con "El Ardor" un western atípico protagonizado y producido por el mexicano Gael García Bernal, quien encarna a un héroe que emerge del agua para salvar a una familia acosada por un grupo de matones que quieren robarles sus tierras.

La coproducción entre Argentina, Estados Unidos, México, Brasil y Francia, que se estrena el jueves 4 de setiembre en Salta y simultáneo en todo el país, tuvo su premier mundial en el Festival de Cannes, en el que formó parte de la selección oficial fuera de concurso, y donde García Bernal fue uno de los integrantes del jurado oficial

La trama transcurre en algún lugar que bien puede ser Argentina, Brasil o Paraguay. García Bernal interpreta a Kaí, un misterioso hombre silencioso y solitario que emerge de las profundidades de un río y se interna en la selva para ayudar a una familia de campesinos, a la que un grupo de mercenarios están amenazando y asustando para robarle sus tierras.

Con la brasileña Alice Braga, como la hija del dueño de las tierras, hombre al que los intrusos asesinan a machetazos, "El ardor" tiene un elenco que completan el actor y director teatral argentino Claudio Tolcachir, Jorge Sesán, Lautaro Vilo y Julián Tello, quienes componen a un grupo de matones desalmados, que siembran el caos y el terror en la región para quedarse con los terrenos y así poder explotarlos en su provecho.

En una entrevista, Fendrik, director de “El asaltante” y “La sangre brota”, sostuvo que este filme “es un western atípico donde ocurren cosas que no siguen al pie de la letra los cánones del género”. Si bien no lo piensa en términos ecológicos, Fendrik desarrolla en el filme un alegato a favor del cuidado de la naturaleza y el ecosistema.

El cineasta señaló que “el 80% de la provincia de Misiones fue arrasada para plantar pinos. Estuve casi un año buscando selvas donde poder filmar, pero hay sólo zonas protegidas, cuando antes toda esa provincia era una gran selva. Es una masacre muy jodida la que ocurre ahí”, advirtió.

En la película, García Bernal encarna a un personaje mitológico y totalmente ficticio, una especie de ’nahual’, la versión humana de un jaguareté, un ser metafísico y simbólico que recuerda un poco a las mitologías mesoamericanas, donde se establece un vínculo directo con lo sagrado.

“No son un mismo ser desdoblado, pero hay una relación especial entre él y ese animal”, dijo Fendrik y agregó que “eso habla que si vos llegas a un lugar que te es ajeno y aprendés a vivir siguiendo sus reglas lo que obtenés a cambio es un entendimiento muy profundo de tu lugar en el universo. Habla de una empatía, un entendimiento místico entre esos dos seres”.