Orquesta

Dos noches con la magia de "Queen"

Pablo Alejandro Sulic

Lunes 31 de octubre de 2011  

Quien no ha tarareado, cantado y bailado algún tema de esta inolvidable banda inglesa que ha dejado huella. Fue un encuentro entre el mejor rock de Queen y la majestuosidad de los arreglos de Luis Clark que entendió de manera perfecta la esencia sinfónica que tienen algunos de los mejores temas de la banda.

  • Queen Sinfónico. La Orquesta Sinfónica de Salta bajo la dirección de Enrique Roel. El Coro de Cámara de la Universidad Católica de Salta, con dirección de Jorge Lhez. Dos funciones a sala llena. Jueves 27 y viernes 28 de octubre. Teatro Provincial de Salta.

Desde el inolvidable “We are Champions” pasando por “Bhoemian Rhapsody” (con la participación imponente del coro) hasta el dramatismo sinfónico de “Who wants to live forever?” o la grandilocuencia de “Innuendo” que en ciertos momentos nos hacía sentir que estábamos escuchando una suite y no uno de los temas de Queen, todos momentos inolvidables, alcanzando el límite de euforia conjunta con el coro, orquesta y público tarareando “Wi will rock you”.

Pero también hubo tiempo y lugar para la alocada “Carrera de bicicletas” con un cuidado arreglo orquestal, “Dont`t stop my now”, con el ritmo frenético, o el sublime arreglo de “Teo Torriate”, cantado por el coro a todo corazón, un verdadero himno, aunque todos extrañáramos la voz de Fredy, única, sin igual.

Si ya de por si, los temas originales son una autentica locura, esta nueva manera de sentirlos, provocaba en el oyente sensaciones indescriptibles, que puede que nunca vuelvan a producirse. En líneas generales la orquesta tuvo destacada actuación con los violines, cellos y contrabajos en una ardua tarea, seguidos por las maderas (óptima la intervención de flauta, clarinete, oboe y corno inglés), los metales con algunos desajustes (la exigencia no fue leve) y el coro de cámara que amalgamó voces de experiencia con otras nuevas para poder completar un número que pudiera hacer frente a esta exigencia.

En algunos momentos se notó la falta de más cantantes, la orquesta los superaba, pero en general sonó afinada y prolijo. El concierto finalizó con el canto tribal de “We Will Rock You” coreado por todo el teatro. Casi tres horas de recital en los que se escuchó gran parte del repertorio de la gran banda británica, haciendo que los presentes vibraran de principio a fin, con monumentales crescendos, exquisitos arreglos instrumentales y corales y muy logrados timbres orquestales. No fue por tanto simplemente un buen concierto, sino algo más, cuando se trasciende los aspectos técnicos y se alcanza una comunión entre artistas y público.

Bienvenido este tipo de conciertos, queremos más.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic