Disco de Dino Saluzzi en Argentina

Miércoles 3 de febrero de 2016  

El bandoneonista salteño Dino Saluzzi, uno de los músicos más indóciles para la lógica mercantil de la industria, inició un ciclo de conciertos en Buenos Aires (Café Vinilo de Palermo) adelantando temas de su último disco "El valle de la infancia", grabado en el exterior pero que ya está próximo a editarse en la Argentina.

Con el espaldarazo de haber ganado el premio Konex de brillante, uno de los pocos premios de prestigio y despojado del impacto de la coyuntura, Saluzzi retomó su actividad musical en la Argentina donde encuentra pocos espacios para expresar su música, sin duda afirmada en el linaje de las tradiciones populares pero lejana del golpe o las formas marcadas que determina el pulso bailable.

La reaparición del salteño se consumó precisamente en un momento de reconfiguración de la escena musical porteña, con actividad de baja intensidad en las salas, alterada acaso por un cambio de paradigma en la gestión estatal que empujará a los músicos a recuperar su ánimo proactivo para renovar las carteleras que antes se alimentaban de ciclos y producciones que tenían una dinámica consolidada.

Es que el calendario de Saluzzi goza de autonomía también de las salas oficiales, donde se ha mantenido igualmente lejos de la actividad del Centro Cultural Kirchner como del Teatro Colón, donde se frustró en 2015 un concierto suyo con la chelista alemana Anja Lechner.

En ese estado, el salteño lleva casi dos años presentando su disco "El valle de la infancia", editado en Alemania por el sello ECM y que recién ahora ha logrado concertar una edición local, que saldrá en poco más de un mes.

Esa ausencia invita a escuchar el programa en la experiencia en vivo, que el bandoneonista sostiene junto con su hermano Félix "Cuchara" Saluzzi (saxo, clarinete), su hijo José Saluzzi (guitarra), su sobrino Matías Saluzzi (bajo) y el baterista y percusionista Jorge Savelón.

Tangos inhallables aparecen en el repertorio de Saluzzi con arreglos inusuales. Es el caso de "Loca bohemia" (1928), hito del tango instrumental de Julio De Caro, que lo interpretaba con su sexteto que lucía en la fila de bandoneones a Pedro Maffia y Pedro Laurenz, dos hombres que definieron el lenguaje del instrumento del que Saluzzi es un exponente impar.