BAILONGO

Cordera tiene un asalto de fe

José Acho

Miércoles 1ro de junio de 2011  

La caravana festiva de Gustavo Cordera en Salta sumó algo de público a su gira, gustó y convenció a muchos, no a todos. Con sus canciones más sueltas de su nueva etapa, se llevó el baile y la ovación de una tercera parte del total de la platea del Teatro Provincial.

Su show fue el martes 31 de mayo y quizás no fue más público por la altura del mes que se fue, o tal vez, por la maratón de artistas que saturó la cartelera de mayo y dejó flaco los bolsillos de los espectadores.

Cordera intercaló sus nuevas canciones de sus dos últimos discos como solista, con los viejos éxitos de la Bersuit. Es aquí donde se observó su etapa actual de la anterior (Bersuit-Cordera solo).

Quedó claro que con su caravana, por lo menos así se muestra en sus últimos temas, dejó atrás sus letras irónicas, la sacudida social y pasión contestataria para entrar a un estado de fe, paz, amor y redención.

Gustavo aparece dispuesto a volar en el amor. “La pasión fue consumada y el amor abrió sus alas/La pasión fue consumida y el amor se animó a volar…”. Escuchamos esto y acto seguido lo que algunos no queríamos escuchar. Fue cuando, al hablar de lo mucho que quiere a Salta se disculpó de una etapa de agresión contra todos que tuvo, e incluyó al episodio ocurrido con el ex Gobernador Juan Carlos Romero. “Me quería matar”, dijo.

En ese breve acto de redención, agregó: "Pero eso es pasado" y reveló que "en algunas etapas el hombre comete estupideces". Luego Cordera siguió con su caravana de temas donde le abre sus alas al amor, con ritmo de Bossa. Y más adelante en otro estribillo se pone bíblico y repite en tono salsero un estribillo “Dios es música, Dios es música…”. Así está Cordera.

Es evidente que el ex líder de la Bersuit vive otra etapa. Cordera tuvo en Salta su asalto de cumbia y un ataque de fé. Muchos bailaron, levantaron las manos con sus temas símil cumbia y se divirtieron con sus ritmos cuasi salseros.

La caravana mágica lo puso muy cerca de sus nuevos seguidores y muy lejos del alcance de sus sabuesos de la primera hora. Muchos de ellos casi no pueden creer lo que le está pasando. Me considero uno de estos últimos.

Y basta ver los comentarios bajo los videos de You Tube de los últimos temas. En especial debajo de “La Bomba loca” “Un asalto de cumbia”. Uno de ellos dice: “Dios, ¿pelado, que te pasó? Volvé a la Bersuit y deja de ser tan terco, te estas destruyendo vos mismo”. “Del Señor Cobranza a esto… te estas volviendo un Justin Bieber…”. Y otro sentencia: “Pelao volvé a Bersuit y dejá de hacer troladas…”.

Yo digo: Son etapas y me consuelo con eso. El pasado fue, pasó… Un nuevo Gustavo Cordera sigue arriba del escenario. El ya estuvo 20 años con la Bersuit identificados con los jóvenes y sus conquistas sociales. Surgieron enfundados con su banda anterior en sus pijamas, peleándola desde bien abajo con temas ácidos y contra el sistema establecido. Hoy entró en el cambio. Es evidente que está en otra. Y por lo que se vio en escena, disfruta lo que hace y punto. Al que le gusta bien, y al que no a seguir con León Gieco, quien a pesar de tantos años, sigue siendo siempre el mismo.

Diez músicos y cantantes jóvenes están hoy en escena participando de esta caravana. El tono contagioso de su voz es el mismo. También muchos de los acordes se parecen a los de la Bersuit. Todo es corrección y efectividad en el grupo. Se los ve cantando juntos como a una gran familia. El nivel es parejo. No hay destaques. Como tampoco hay destellos de virtuosismo vocal, ni instrumental en ninguno. Son pura efectividad sonora.

Los que fuimos vimos y escuchamos al nuevo Cordera, vimos un recital totalmente festivo... un canto al amor… De alguna manera en el tema “No es que sea viejo” (que en el disco lo canta a dúo con Palito Ortega), nos preguntamos: ¿Qué les hace Palito a nuestras estrellas de rockeras?

Digo esto, e inmediatamente me da miedo imaginarme a Cordera gordo, casi zombi, cantando una bersuitera versión de “Yo tengo fé”. Personalmente, yo aun tengo fé de que eso no suceda.