Con todas sus virtudes y defectos

Pablo Alejandro Sulic

Sábado 17 de mayo de 2014  

Una de las Zarzuelas más conocidas del repertorio, muy típica en su estilo, con todas las virtudes y defectos del género. Quizás lo más interesante de esta Zarzuela ha sido el nivel parejo de todo el elenco en general. Correcta la propuesta escénica de Inella, un viejo conocido en Salta, (aunque en algunas circunstancias la luz no deja revelar toda la escena claramente) que sin llegar a persuadir del todo en su concepto, estuvo llena de soluciones perspicaces y un evidente buen gusto estético.

Zarzuela "La del Soto del Parral"

  • Temporada de Zarzuela 2014. "La del Soto del Parral", viernes 16, sábado 17 y domingo 18 de mayo. Teatro Provincial de Salta. Orquesta Sinfónica de Salta bajo la Dirección Musical del Mtro. Jorge Lhez junto al coro Estudio Coral del Instituto de Música y Danza dirigido por el Mtro. Luciano Garay, y el Ballet Sol de Portocarrero, dirigido por la Prof. Daniela Pérez. Participan además reconocidas figuras del género lírico, Leonardo Menna (barítono) en el rol de Germán, Enrique Folger (tenor) en el rol de Miguel, Gisela Barok (soprano) en el rol de Catalina, Iván Maier (tenor) en el rol de Damián, y Fabián Mignani (tenor) en el rol de Tío Sabino y el actor salteño Luis Caram interpretará el rol de Tío Prudencio.

El fondo del cielo como elemento atmosféricos omnipresente y el vuelo de los pájaros proyectado en el mismo le dieron profundidad al escenario.

El argumento de la obra de Soutullo y Vert es muy simple y no se sostiene por si solo en la caracterización de personajes y situaciones: es solo una comedia rural con ligeros tintes románticos y ambientación regional.

Su trama argumental es un malentendido entre la pareja de agricultores formada por Germán y Aurora, complicado por la aparición del hijo del antiguo propietario de la explotación, Miguel.
Dos viejos parlanchines, el Tío Sabino y un poeta el Tío Prudencio vienen a añadir con sus intrigas complejidad a la historia. Todo esto nos lleva a pensar que la salvación y el resguardo de la obra del fracaso sucede en la ópera, viene por la parte musical, dúos, arias, coros que le pueden añadir algo de tensión al drama.

Pero si en la ópera la música cubre todo el texto, esta zarzuela posee un escollo fundamental: las partes habladas. Y aquí hacemos un llamado de atención para el sonido: desde el comienzo de la obra (este critico asistió a la función para la prensa e invitados) una persistente interferencia en la salida de los parlantes obstaculizó la correcta escucha de los diálogos, con frecuentes cortes en los inalámbricos que llevaban los artistas, lo que produjo lagunas insalvables en la conducción del argumento de la obra.

Por otro lado los diálogos no se siguen con facilidad por dos motivos; porque la pronunciación no es la correcta o porque el sonido no fue lo suficientemente balanceado para una clara escucha. Sugerimos enmendar este percance que atenta contra la obra, ya que sin los diálogos que son la esencia de la trama, se pierde el seguimiento y el disfrute de la obra. Hay poca música, pero con arias y coros memorables, que ya son un clásico del género.

Pasando a la parte musical, tiene un lugar sobresaliente la romanza Fuerza que me vence del comienzo de la obra, en la que Germán añora los buenos tiempos pasados ("Los cantos alegres") abordada con compromiso vocal por Menna con voz diáfana en su tesitura, aria que se encontraba en la zarzuela El último Romántico. Como momentos destacados no podemos dejar de mencionar la Ronda de los enamorados, con la irrupción del aire festivo del coro, el dúo de Aurora y German pieza de grandes proporciones en lo emotivo y musical, y el concertante final que suaviza la tensión de los protagonistas mientras transcurre la fiesta con una traducción coreográfica compleja, uno de los números más conseguidos en el conjunto general.

Se extrañó sobremanera a Cecilia Diaz, ausente por enfermedad (su papel fue cubierto con solvencia por la artista suplente), mientras que Menna, Folger, Barok, Maier y Mignani estuvieron a la altura de las circunstancias cantando y actuando con soltura, si bien en algunos momentos la orquesta llego a desbordar el volumen del canto.

La dirección orquestal de Lhez resultó correcta y relajada, modelando con firmeza la sonoridad de la orquesta y mantuvo un nivel sonoro adecuado más allá de los desequilibrios mencionados arriba con el volumen de las voces en escena. El coro del IMD tuvo una participación lírica profesional cuando le toco actuar en las escenas de conjunto con buen movimiento escénico y sana comicidad.

En síntesis la Zarzuela es el género español por excelencia, y la música en el Teatro Provincial sonó precisamente a eso, legítimamente española por todos los poros, consiguiendo de todo el elenco lo mejor de sí mismos.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
    pablo.sulic@gmail.com