Trío Alba

Como tocar en equipo con eficacia

Pablo Alejandro Sulic

Domingo 7 de octubre de 2012  

Las obras escritas para trío de instrumentos presentan algunos desafíos tanto para compositores como instrumentistas; por un lado la igualdad de protagonismo entre tres integrantes, mientras que por el otro ni el violín ni el cello pueden competir con el sonido masivo del piano moderno. Por tanto, es difícil equilibrar las tres o cuatro voces, contando las dos manos del pianista.

  • “Trío Alba”. Integrantes: Livia Sellin (violín); Philipp Comploi (violonchelo) y Chengcheng Zhao (piano). Concierto del Mozarteum Argentino Filial Salta. Viernes 5 de octubre de 2012. Teatro de la Fundación Salta. Repertorio: Schubert, Edouard Lalo y Félix Mendelssohn.

El Trio Alba logró durante toda la velada una interacción perfecta entre voces y musicalidad. Nos sorprendió escuchar el poco transitado Trío de Lalo que logra violentos cambios de humor a lo largo de los 20 minutos de música, desde la apertura con una alegría atlética hasta el finale a pura furia. Los sonidos que lograron producir fueron de gran extrañeza entre lo melancólico-romántico, capturando las intenciones expresivas de la partitura. La tonalidad dominante de Do menor le da a la obra un carácter inquieto, oscuro, dramático y lleno de fuertes contrastes dinámicos que fueron entendidos y traducidos por los músicos.

Desde el recitativo del cello en el comienzo, las melodías se alternan para llevarnos a la simétrica finalización de la obra con otro recitativo del cello. En el segundo movimiento aparece una cálida canción, embellecida por texturas frescas cercanas al tema seguidas de unas variaciones y una coda cromática. Exótico el animado Scherzo muestra un motivo rítmico que salta y galopa en clara referencia a Chopin, logrando una vitalidad enervante, con la delicadeza de toque en el piano y una continuidad sin fisuras de principio a fin. A partir de un recitativo del violonchelo solo, a la manera del primer movimiento, Lalo intercala largas frases líricas de expresión tierna que sucumben a la fiebre turbulenta de la conclusión definitiva en do menor. A lo largo de la obra, Lalo muestra artesanía y manejo seguro del timing compositivo de la música de cámara.

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Trío Alba (clic para agrandar)

El fantasma de Beethoven sobrevuela el Trío N º2 de Mendelssohn, uno de los talentos más precoces en la historia. Admiramos la habilidad de P Comploi, su destreza técnica combinada con la riqueza de tonos que arranca sin esfuerzo de su cello, las sonoridades del violín de L. Sellin y la ligereza de toque de la pianista china Zhao, que tuvo comprensión asombrosa de forma y contenido, logrando texturas translúcidas en las rápidas escalas y acordes, peso y oscuridad en los acordes en movimiento rápido. Solo para señalar alguna falta de profundidad en los fraseos y una superficialidad en la comprensión del estilo romántico. La energía desenfrenada que ponen los músicos en el Finale fue intoxicante, con precisiones al filo de la navaja en la milimétrica articulación en pasajes de alta velocidad.

La procedencia del Nocturno de Schubert para Piano D. 897, es incierta y aparentemente este título no aparece en ninguno de los manuscritos del compositor. Básicamente no es del todo adecuado para la obra, con tempos y ritmos cadenciosos solo hacia el comienzo. Su formato ABA nos lleva por los abismos del romanticismo más extremo del compositor, con lucimiento melódico del cello y violín.

Una reunión de tres mentes de extrema musicalidad, con entidad propia tanto en el fraseo como en la cohesión interpretativa, nunca intrusivos, siempre buscando el centro de gravedad musical con sapiencia, versátiles, confidentes o explosivos. La música de cámara es ejemplo de trabajo en equipo, cooperación y comunicación y aquí tuvimos una buena muestra de ello.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
    Foto Isidoro Zang