Chaplin cumple cien años...

Miércoles 5 de febrero de 2014  

El personaje de Chaplin apareció por primera vez en un corto mudo el 7 de febrero de 1914. El personaje Charlot (Carlitos), creado por el actor y director británico Charles Chaplin, que se convirtió en un emblema del cine mudo -luego proyectado a las películas habladas-, cumple 100 años.

El centenario de Carlitos será celebrado particularmente en la Cinemateca de Bologna, Italia, que a través de su laboratorio del Cine Recobrado ha restaurado toda la obra completa de Chaplin. La cinemateca presentó “Footlights” una novela inédita escrita por Chaplin y que el actor y director se había negado a publicar, sepultándola en su inmenso archivo, compuesto por más de 150 mil piezas.

El célebre personaje del vagabundo irrumpió por primera vez en la pantalla cinematográfica el 7 de febrero de 1914 con el estreno del corto mudo “Kid Auto Races in Venice”, que el castellano asumió el título “Carreras sofocantes”. En aquel filme de unos pocos minutos, producido por la Keystone, se observa a un extraño personaje de pantalones amplios, saco y chaleco ajustados, moño mariposa, sombrero hongo y bastón flexible.

El personaje, en rigor, había sido preparado por Chaplin para otra película, producida unos días antes pero estrenada después, titulada “Extraños dilemas de Mabel”. En su autobiografía, el actor recordó: “No tenía idea sobre qué maquillaje ponerme. Quería que todo fuera contradictorio: los pantalones holgados, el saco estrecho, el sombrero pequeño y los zapatos anchos”.

“Estaba indeciso entre parecer joven o mayor, pero recordando que Mark Sennett (el productor) quería que pareciera una persona de mucha más edad, agregué un pequeño bigote que, pensé, agregaría más edad sin ocultar mi expresión”, prosiguió. “No tenía ninguna idea del personaje pero tan pronto estuve preparado, el maquillaje y las ropas me hicieron sentir el personaje, comencé a conocerlo y cuando llegué al escenario ya había nacido por completo”, agregó.

La técnica de Chaplin en aquel momento, luego depurada con el progreso de sus películas, incluía el slapstick (bofonada), la mímica y las demás herramientas y rutinas de la comedia visual y física. En esa línea Chaplin forjó sus filmes más destacados como “La quimera del oro” (1925), “Luces de la ciudad” (1931), “Tiempos modernos” (1935) y “El gran dictador” (1940), su primera cinta hablada.