Cesar Isella dijo "chau Cosquín"

Lunes 23 de enero de 2012  

El salteño cantautor salteño César Isella anunció que, aunque seguirá dando conciertos, se retirará de los festivales en este 2012. Así cerró en la madrugada del lunes su vínculo con el festival. Realizó un breve balance de sus 55 años de carrera y no se fue sin dedicarle críticas a Soledad, con quien trabajó siete años y consideró “una desagradecida”.

Despedida con críticas a Soledad

Uno de los fundadores de Los Fronterizos, acompañó su despedida del festival, al que estuvo ligado algunos años, con críticas a Soledad Pastorutti, su ex ahijada artística. Isella, de 73 años, eligió ese momento para anunciar al país su retiro de los festivales (no de la actividad).

"Subí a muchísima gente al escenario de Cosquín. Muchos fueron agradecidos y otros fueron desagradecida (sic)", lanzó primero Isella, que luego confirmó que sus dichos aludían a Soledad. “Ella incumplió un contrato firmado ante escribano. Hice juicio, lo gané y me gasté la plata. Ya terminó”, resumió el músico.

Isella demandó a Soledad por incumplimiento contractual y obtuvo en los estrados judiciales una reparación económica cercana a los 400.000 pesos. "Ella fue un boom. Ahora tiene un hijo y le deseo suerte", dijo Isella a modo de cierre.

El cantante conoció a Soledad en su rol de conductor de la Peña Oficial del Festival de Cosquín, cargo que ejerció entre 1995 y 1997. Desde ese ámbito, Isella promovió la carrera de Soledad y, luego de su éxito masivo, se convirtió en su consejero y representante. La trayectoria de Isella, de todos modos, registra hitos de mayor envergadura al trabajo que, en más o en menos, pudo haber hecho con Soledad.

“Tengo 55 años de carrera y he venido veintitantas veces a Cosquín. Los grandes poetas y músicos que conocí en esos años ya no están. Se perdió algo de la bohemia y ya no es lo mismo. Mi despedida es el producto de una decisión muy pensada", aseguró el salteño. "En los festivales de este tiempo se perdió algo del contacto directo con la gente. Antes no había alambrado, las peñas tenían otra bohemia”, concluyó.