CAPIF y la música autogestionada

Viernes 5 de septiembre de 2014  

En la última edición de los Premios Carlos Gardel, la industria de la música CAPIF volvió a morderse la cola este año, ya que entre las nominaciones volvió a faltar la música autogestionada e independiente, que hoy constituye el 80 por ciento del mercado rockero, tanguero, folclórico, jazzero y de fusión. Inclusive Capif premio a un periodista cordobés, que si bien es un gran difusor del folclore argentino, despotricó contra la norma que establece que las radios deben pasar un 30 por ciento de música independiente.

Mario Pereyra de Cadena 3, parece olvidar que el 95 por ciento de los folcloristas argentinos editan sus discos en forma autogestionada o en pequeños sellos, además de ignorar la normativa sobre el cupo de música independiente ha logrado una unanimidad pocas veces vista entre los músicos.

Sin dudas, la norma que se extrae de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual pone en evidencia un sistema de financiamiento de las radios: los dineros que pagan las grandes compañías para que sus productos suenen hasta el hartazgo.

La norma, reclamada por todas las entidades que agrupan a los músicos argentinos, tiene carácter constitucional y legal desde la declaración de la Corte Suprema, pero además este artículo jamás fue cuestionado en los múltiples recursos con los que se pretendió trabajar la aplicación de la Ley de Medios.

La apatía reinó la ceremonia en el Gran Rex y esa situación tuvo su colmo cuando, CAPIF decidió premiar a Agapornis en la categoría de Mejor Album Grupo Tropical, lo que representó una falta de respeto a la industria pero en especial a la esforzada movida tropical.

Sin dudas, Agapornis es un gran éxito de ventas y llevan adelante una gran cantidad de shows, pero no deja de ser una banda de covers de floja calidad, amén de que aún persisten las dudas de si los chicos rugbiers de La Plata tocan sus instrumentos. Sumado a que la movida tropical lleva años luchando contra un racismo clasista vergonzante de parte de otros sectores de la industria y de los medios masivos de comunicación.

La noche de los premios Gardel mostró sus errores cuando León Gieco fue a recibir su merecido Premio a la Trayectoria, se emitió un video en donde se repasaba su vida, plagada de errores como equivocarse en el sitio de nacimiento del cantautor.

Solo en rock y a la ahora de las nominaciones, Capif se dio el lujo de ignorar discos como “La Luna Hueca”, de Skay Beilinson, “Visceral” de Salta La Banca, “Dinastía Scorpio” de El Mató a un Policía Motorizado y “Magia amor locura animal” de Bicicletas, entre otros álbumes con mucha repercusión y ampliamente elogiados.