Bruno Arias, un Kolla en la ciudad

Viernes 24 de mayo de 2013  

El disco "Kolla en la ciudad" del jujeño Bruno Arias, expone las implicancias que tuvo para él radicarse en Buenos Aires y propone una búsqueda vinculada con la realidad de los pueblos originarios y una sonoridad más ligada a lo andino. “Cultura da la nota” tiene a este compositor como protagonista del ciclo el miércoles 29 de mayo a las 21, en el Teatro Provincial, junto al ensamble de música andina local “Tierra Mojada”. Las entradas de $20, están en venta en la boletería del Teatro, Zuviría 70.

Luego de llevar su mensaje musical por escenarios del país y de ser reconocido con el premio máximo que entrega el Festival de Cosquín: “Consagración Cosquín 2013”, Bruno Arias presentará en Salta su último disco "Kolla en la ciudad". La música del "Changuito volador" como se lo reconoce, lleva la magia y la esencia de cerros y carnavales aquella que lo hermana con su pueblo y lo distingue como artista portador de un estilo y sonido propio.

Desde que comenzó su camino musical en su pueblo, allá en El Carmen (Jujuy), no ha parado de recibir elogios por su música que tiene la potencia del vivo, una búsqueda inclinada hacia la música andina que respira el desarraigo de los que dejaron su tierra. En su recital en Salta seguramente no faltarán temas como "Caminantes", "Kolla en la ciudad", "Jujeñita", "Quebrada de sol y luna", "Roncos suspiros del viento", "Rompiendo mi voz" y los ya clásicos de su carrera como "Changuito voz de urpila", "Tilcareñita", "Como abrojo de mi monte", "Charanguito" y "Guanuqueando", entre otros.

"La gente nueva merece su espacio cuando hace las cosas bien, pero en mi caso siempre trato de reivindicar el legado que nos marcaron gente como Ricardo Vilca, Fortunato Ramos, Jaime Torres, Dora Gómez y Sergio Castro, por nombrar algunos que tanto hicieron y hacen por el folclore del norte", expresó. "Todavía nos falta llegar un poco más a la capital federal, pero hay una changada dispuesta a tocar y mostrar su mensaje y la intención es ganar espacios para poder conseguir nuevos públicos que sumen", afirmó.

Arias es integrante de la camada de los jóvenes cantautores de la música de raíz, vuelve al ruedo discográfico tras cinco años, con “Kolla en la ciudad”, que abarca desde una canción norteña de Ricardo Vilca hasta un lonkomeo (ritmo mapuche): "La idea es unir todo, yo soy parte también de la Patagonia como todos también son parte de la Quebrada", explica.

De El Carmen a Buenos Aires

A diferencia de sus dos discos anteriores (“Changuito volador” y “Aterrizaje”) en este disco transmite la fuerza que tiene en vivo. “Tiene un sonido más andino donde el papel protagónico lo tienen los vientos (zampoñas y quenas)", indica el músico radicado desde hace una década en Capital Federal y nacido en la localidad jujeña de El Carmen.

"Ahora estoy en una búsqueda más universal, de un sonido más latinoamericano porque la música es una sola -apunta-. Quiero despojarme de la idea de que `si sos de Santiago del Estero tenés que tocar chacarera o si sos tucumano tenés que hacer una zamba".
En “Caminantes” el músico -distinguido en Jujuy como embajador cultural de la Puna-, repite "Todo para todos/y nada para nosotros, caminantes" y se la dedica a "la lucha del Ejército Zapatista de Liberación Nacional con los pueblos originarios, a los quechuas y aymaras".

Acerca del lugar y el momento que ocupa su música dentro del folclore, señaló que se siente un artista que está en el medio dentro del amplio abanico de la música popular: "Podría estar entre las propuestas de Peteco Carabajal, Rally Barrionuevo y los Coplanacu, pero también hay artistas que marcan otra tendencia como Juan Quintero, Raúl Carnota y Liliana Herrero y me gustaría hacer cosas buscando el equilibrio entre ellos".

Bruno Arias viene tejiendo su camino incansablemente y entre sus convicciones su prioridad es "vivir para la música" para lo cual sostuvo que "no hay que pensar nunca en lo que uno va a perder, hay que tener un pensamiento positivo". A su vez reconoce que vivir en la diversidad cultural de la ciudad alimenta su música y siente que la distancia hace "que uno represente a su gente y a su tierra, como dice Yupanqui: Cuando uno se va comienza a conocer su pago".

Sonidos que no se
escuchan en la Quebrada

Consultado el ¿por qué pasaron cinco años entre tu último disco "Aterrizaje" y "Kolla en la ciudad?, Arias respondió: “Podría haberlo grabado antes, pero sentía que faltaba, no quería que muchas de las canciones se resolvieran en el estudio como el disco anterior. Queríamos que éste sonara lo más natural y parecido al vivo posible.

Otra cosa que me retrasó fue el colectivo El Bondi Cultural, estuve muy metido en ese proyecto durante dos años, recopilando músicos de diferentes puntos del país y haciendo grabaciones. Eso le quitó tiempo y energía a mi proyecto.

El Bondi era una asignatura pendiente que me sirvió para poder hacer algo para mis compañeros, músicos que tal vez no han tenido la posibilidad que tuve yo, que tienen mucho talento y no pudieron salir de su provincia o grabar un disco. Muchos de ellos tuvieron la posibilidad de venir a grabar acá.

-¿Cómo influye en tu música el hecho de vivir en la ciudad?

- La ciudad es donde se concentra la cultura. Cada lugar tiene su forma de transmitir y de respirar la música. Yo también aprendo muchas cosas de la gente de la Capital. Con solamente subir a un subte hay sonidos que no escuchás en la Quebrada o en la Puna y eso también es música.

-¿Cómo es tu vínculo actual con Jujuy?

- Todo el tiempo he estado volviendo a Jujuy. Ahora estoy más con la gente de la Puna, allí me han nombrado embajador cultural, es una responsabilidad que te legitimen de esa manera, y yo vengo más de la zona de los valles.

Es muy difícil transmitir la cultura de Jujuy, uno se va moviendo y va cambiando el clima, cambia la respiración, la tonada, los rasgos de la gente. Yo ahora estoy en una búsqueda más universal.

  • Fuente: Agencia Télam