ROCK

"Boombox" para 50 mil personas

José Acho

Domingo 24 de noviembre de 2013  

Una multitud inesperada de más de 50 mil personas tuvo el Festival “Salta Boombox” que se llevó a cabo en la tarde noche del sábado último, organizado por Cerveza Salta en el predio del Centro de Convenciones de Limache, y convierte al primer festival promocional de música (del estilo Quilmes Rock), en uno de los encuentros artísticos privados más convocantes del 2013 de la Provincia.

Pasado el mediodía la zona de Limache se vio gradualmente invadida por miles de jóvenes y familiares que llegaban sin parar desde las 17, para una convocatoria rockera que tuvo una duración de casi diez horas de espectáculo. El atractivo fue una combinación de rock, baladas y folclore. Por el imponente escenario levantado en el descampado del predio, pasaron en el orden previsto, los grupos locales “Ey Paisano”, “Cachetada de Loco”, Gaby Morales, Mi Karma González, Los Huayra, Perro Ciego y los invitados de lujo la Bersuit Bergarabat y Divididos.

Lo inesperado de esta multitud tomó de sorpresa a los organizadores que repartieron con una campaña de promoción, 35 mil entradas. La más aventurada expectativa que se tenía era que concurrieran unas 40 mil personas, pero a eso de las 22, cuando estaba a punto de subir la Bersuit, tuvo su pico máximo de más de 50 mil personas, un dato obtenido por un cruce de información con la boca de entradas y la Policía.

Sin birra, solo agua

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Bombook. (Clic para agrandar)

Si bien el disfrute musical pasó por lo que ocurría en el escenario, el alrededor tenía su espectáculo propio. Se podía ver una multitud de cabezas y manos ovacionando a sus ídolos, las carpas de venta de agua (no cerveza), familias con niños haciendo pic-nic, y jóvenes bailando con el reggae-ska de Mi Karma, el folclor de Los Huayra, los clásicos de la Bersuit y el rock duro de Divididos.

En medio de ese baile, no faltó el mensaje de uno de los integrantes de la Bersuit que sorprendió a todos con: “Hay que despenalizar a la marihuana”, dijo. Luego pasó también que la banda Divididos liderada por Ricardo Mollo, casi no sube al escenario. Su “divismo” resultó todo un problema para la organización.

Mollo o Justin

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Mollo, (Clic para agrandar)

El músico les planteó un catálogo de exigencias para salir al escenario que la producción tuvo que cumplir a rajatablas para lograr subirlos al escenario. Mollo ordenó poner un cercado y vallas humanas para cerrar cualquier posibilidad de contacto con la prensa, fotógrafos y filmadora, al estilo de las grandes estrellas.

La seguridad, la policía tuvo que implementar un cerrado operativo que molestó a todos los que estaban trabajando arriba y abajo del escenario. Cuando por fin tenía todo bajo control, recién alrededor de las 24, el poderoso Trío subió para hacer su set contundente y efectivo para el alivio de los organizadores. Ajenos a todos esto, la gente menos fanática, luego del tercer tema de Divididos, dio inicio al éxodo del predio.

A Mollo le faltó patear la bandera para ganarse la misma antipatía de todos tras el escenario porque alguien desde el vallado le gritó bien fuerte “¡Qué te hacés… Justin Bieverrr!”, como gesto burlón, que el líder de Divididos y pareja de Natalia Oreiro, escuchó clarito cuando subía las escalinatas para cantar, rodeado de una docena de sus patovicas.

Música e imagen

“La idea es convertir a este encuentro en uno de los principales festivales de música del año en nuestra región” dijeron los organizadores. Y la prueba de fuego se superó, porque la producción no escatimó dinero en contratar tecnológía de elite en sonido, iluminación, dos pantallas digitales gigantes, escenario portentoso.

Así el show multiplicó su efecto visual y sonoro. Podía verse o escucharse muy bien desde cualquier ángulo del predio. Por las pantallas digitales de asombrosa nitidez, se disfrutaba de los más mínimos detalles debido a un despliegue inusual de cámaras fijas y otras a control remoto sobrevolando por los alrededores grabando todo.

En todo momento se subrayó que no se vendía cerveza o bebidas alcohólicas en el predio al público. Pero entre bambalinas otra era la historia. Ocurría en los salones del edificio del Centro de Convenciones una fiesta VIP, cervecera y culinaria con invitados especiales, músicos y prensa.

Sumalao y el Milagro juntos

El operativo regreso de esa multitud fue un verdadero trastorno a considerar en el futuro por la organización. Pasadas las 2 am, todo el mundo se volcó a la ruta en autos, motos y a pie. Las paradas de buses de la avenida que separa Limache del centro estaban repletas.

Cada una tenía doscientas personas esperando poder subirse a alguna unidad que nunca venía, o cuando aparecía alguna, era todo un caos. A miles de personas no les quedó otra que emprender el regreso caminando, y la avenida sin recaudos necesarios por algún accidente, volvió a tener una fisonomía similar a los peregrinos del Milagro y Sumalao juntos.

  • José Acho, periodista.
    info@calchaquimix.com.ar
  • Fotos: Laura Dip
    maladip@hotmail.com