BALLET DE LA UNSAM

Belleza y sustancia dramática

Pablo Alejandro Sulic

Martes 28 de agosto de 2012  

Araiz es un coreógrafo que en cada puesta demuestra conocer la sustancia dramática y la emoción implícita sin repetirse ni repetir innecesariamente figuras. Juega con los conjuntos, combinando de manera innovadora los diversos lenguajes de la danza clásica y contemporánea. Sus bailarines construyen pasos y poses que siempre tienden al fin último de la belleza escénica. El Ballet de la Universidad de San Martin (UNSAM) aparece como un grupo novel que se entrega con gran entusiasmo y tiene potencial para desarrollarse y crecer.

  • Tríptico de danzas del Ballet de la Universidad Nacional de San Martín de Buenos Aires (UNSAM) creado y dirigido por Oscar Araiz. Quinta actividad de la Temporada del Mozarteum Argentino Filial Salta. Sábado 25 de agosto. Teatro Provincia de Salta. Programa tres ejercicios coreográficos: “Pulsos”, “Sonidos Negro” y “El Mar”. Coreografías de Araiz.

“Pulsos” con música de J. Adams. La creación de Araiz es puro movimiento, si aceptamos que bailar es uno de los atributos que posee el ser humano, podemos afirmar que la presentación siguió de modo natural a la música minimalista que propone Adams. No se renuncia a la técnica clásica del todo. Los bailarines se movieron sin fisuras con agrupamientos y desplazamientos que siguieron muy bien el ritmo, con expresión corporal y movimientos fluidos. La música contagia un brío y potencia que se traduce en audaces movimientos secuenciales con palmas. Se consigue por fin armonizar el idioma académico para transformarlo en uno moderno.

“Sonidos negros” con música de Gershwin, Memphis, Piazzolla. El trabajo presenta un tango un tanto abstracto, enérgico y de despliegue muscular tanto en los solos (excelentes las bailarinas) como en los números grupales. El tango no tiene movimientos académicos, cada grupo o solista hace gala de circunstancias y comportamientos característicos, románticos unos, apasionados otros.

Hay movimientos complejos y figuras angulares que explotan lo rítmico de esta música aunque en algunos pasajes quedó la sensación de falta de tensión emotiva. Excelente la puesta sobre el blues de Memphis con riqueza de movimientos, seducción, vivacidad y energía.

“El mar” con música de Debussy. Se evocó de manera visual el oleaje, la espuma y la magia marítima, con sensaciones de fragilidad sobrenatural, buena plasticidad en los saltos (sin ruidos pesados) y un dinamismo etéreo en los números de conjunto. Acotamos que nos pareció que el vestuario, en líneas generales podría tener un poco más de variedad y colorido acorde a la temática musical.

Nos parece buena la intención del Mozarteum de presentar una multiplicidad de espectáculos para el agrado de la mayoría, aunque como opinión personal, me parece que la oferta de Ballet ya está cubierta con las presentaciones del Ballet provincial más otras visitas de nivel. El Mozarteum sigue trabajando sin descanso, innovando y buscando acercar la excelencia artística a cada vez mayor público y eso en los tiempos que corren ya es un gran logro.

  • Magister Pablo Alejandro Sulic
    pablo.sulic@gmail.com